El pleno del Parlament ha rechazado este martes una moción del PSIB contra la saturación turística que planteaba, entre otros aspectos, vetar la creación de nuevas plazas de alquiler vacacional en edificios plurifamiliares, fijar topes a las plazas en albergues y, en esencia, reclamaba al Govern más medidas de ordenación y una mayor carga fiscal para rebajar la presión turística.
Entre otros puntos, la iniciativa socialista pedía a los consells insulares que regulasen los albergues turísticos y exigía al Govern mantener el actual techo máximo de plazas, impidiendo que los consells pudieran incrementar esos límites.
En cambio, sí ha salido adelante un nuevo apartado presentado por MÉS per Mallorca para instar al Govern a diseñar una fórmula que garantice que los residentes puedan desplazarse en el transporte público de Mallorca, sobre todo en las líneas más tensionadas por la afluencia de visitantes, así como en Menorca, Eivissa y Formentera, en coordinación con los respectivos consells.
El diputado del PSIB Llorenç Pou ha calificado como una “evidencia” que el Govern no ha impulsado ninguna medida importante y valiente para frenar la saturación turística.
El socialista ha lamentado el rechazo a rebajar las cargas de turistas, a los incrementos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS), a un nuevo impuesto a los coches de alquiler y a limitar la entrada de vehículos en Mallorca y Menorca.
El portavoz de MÉS per Mallorca, Lluís Apesteguia, ha censurado el aumento de fondos destinados a la promoción turística mientras se apela a la contención. “Todo Dios hace promoción turística”, ha afirmado. El ecosoberanista ha criticado igualmente a Aena y el Gobierno central por contribuir a la saturación.
La portavoz de Vox, Manuela Cañadas, ha denunciado la criminalización del sector turístico y ha rechazado la moción por considerarla intervencionista y alineada con “las destructivas políticas de decrecimiento”.
El diputado por Formentera, Llorenç Córdoba, ha reconocido que existen problemas de presión turística, aunque ha considerado que la moción “se queda corta”.
En nombre del PP, la diputada María Salomé Cabrera ha cuestionado la credibilidad de la propuesta. “No se puede venir a exigir a los demás aquello que en ocho años de gobierno ni hicieron ni se plantearon”, ha afirmado.