El Parlament balear ha rechazado una moción del PSIB que planteaba fijar un tope anual de turistas y frenar cualquier incremento de plazas en agroturismos.
La propuesta, debatida en el pleno de este martes, ha sido derrotada con los votos en contra de PP y Vox. Sin embargo, sí ha salido adelante un punto para instar al Govern a reservar ya la parte pendiente de asignar de los fondos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) correspondientes a 2026.
Los socialistas proponían establecer en 17,8 millones el máximo de visitantes que puede asumir el archipiélago, la misma cifra de turistas que llegaron a Baleares en 2023 y que, según el PSIB, la presidenta del Govern, Marga Prohens, ya calificó en mayo de 2024 como inasumible.
A través de 16 puntos, la moción del PSIB reclamaba que los consells insulares aprueben calendarios para sus estudios de capacidad de carga y que se impida aumentar las plazas en agroturismos. Además, exigían que los recursos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS) vuelvan a destinarse a la construcción de vivienda pública.
El diputado del PSIB Llorenç Pou, encargado de defender la iniciativa, ha cargado contra la política turística del Ejecutivo autonómico, subrayando que "hablan de contención pero realmente es resignación" y que no han actuado "con valentía".
En opinión de Pou, las medidas planteadas no son contrarias al sector turístico, sino que persiguen "hacer algo para salvar el turismo". El grupo socialista ha rechazado todas las enmiendas presentadas por el PP.
El resto de formaciones de izquierdas han respaldado la moción, coincidiendo en la urgencia de fijar un techo de turistas y de poner en marcha decisiones más decididas en este ámbito.
Para el diputado de MÉS per Mallorca, Lluís Apesteguia, 19 millones de turistas es "insostenible" en un territorio como Baleares. "Desde que el Govern habló de contención han llegado más de un millón de turistas más", ha criticado.
En esta línea, Apesteguia ha remarcado que fijar un número máximo de visitantes es clave para poder diseñar después las políticas con un horizonte definido.
Asimismo, el diputado de Unidas Podemos, José María García, ha defendido suprimir todas las viviendas turísticas, al entender que los inmuebles residenciales deben destinarse a que vivan las personas y no a funcionar como hoteles.
Por parte del PP, la diputada Salomé Cabrera ha afeado al PSIB la presentación de esta moción, al considerar que la actual masificación "viene de los ocho años de legislaturas anteriores". "Hacen un discurso como si no hubieran gobernado", ha reprochado.
Cabrera ha defendido que la estrategia adecuada es la contención del turismo, basada en el crecimiento cero de plazas turísticas, la prohibición del alquiler vacacional en edificios plurifamiliares y una mejor redistribución de los flujos de visitantes.
Vox también ha votado en contra del texto, que a juicio de la diputada María José Verdú "criminaliza". En su opinión, el archipiélago puede asumir los turistas que recibe y, por ello, fijar una cuota no resolverá el problema.
"Reducir por reducir genera inseguridad jurídica, si una plaza es legal no se puede quitar", ha defendido, apostando por una política turística basada en la legalidad, la seguridad jurídica, la calidad y la rentabilidad, una diversificación económica real y una planificación técnica "y no ideológica".