El PP y Vox han reclamado al Gobierno que proceda a la expulsión de las personas migrantes que cometan delitos o decidan “no integrarse” en la cultura para “imponer” la suya, así como que se paralice la cooperación al desarrollo con aquellos Estados que no colaboren en la gestión de los flujos migratorios.
Estas medidas forman parte de una proposición no de ley (PNL) defendida en el pleno del Parlament este martes por la portavoz de Vox, Manuela Cañadas, que ha prosperado parcialmente con el respaldo de los diputados del PP.
La iniciativa, compuesta por más de una decena de apartados orientados en gran medida al Ejecutivo central, plantea la “remigración” de las personas migrantes que cometan algún tipo de delito o que opten por “no integrarse” en la cultura del país de acogida para “imponer” la suya.
El texto también reclama poner fin a las políticas de “efecto llamada”, establecer incentivos y bonificaciones fiscales a la contratación de trabajadores españoles, impulsar una política migratoria “firme, ordenada y de acorde a las necesidades del mercado laboral” y suspender la cooperación al desarrollo con cualquier país “que no colabore en la gestión de los flujos inmigratorios”.
La abstención del PP ha impedido que se aprobaran otros puntos que aludían a la “remigración” de todos los migrantes que entren en el país de forma irregular, a dar prioridad a los españoles en el acceso a ayudas sociales y servicios públicos, a eliminar el arraigo como vía jurídica para obtener la residencia legal o a supeditar el acceso de los migrantes “a sus años de cotización”.
Igualmente han sido rechazados, en este caso con el voto en contra del PP, los apartados que exigían al Gobierno auditar todas las concesiones de nacionalidad de los últimos años y revocar la de quienes hubieran accedido “de manera fraudulenta”; y al Govern elaborar informes “que reflejen la prioridad de los trabajadores nacionales frente a la contratación de extranjeros”, suspender las partidas de cooperación al desarrollo y manifestar su rechazo a las políticas migratorias europeas.
Cañadas ha centrado su discurso en alertar sobre el “coste social y económico” de los flujos migratorios irregulares, que a su juicio “solo beneficia a las mafias y a quienes buscan votantes porque los han perdido”.
“Tiene consecuencias nefastas para todos los ciudadanos y un coste económico insostenible”, ha señalado la diputada, relacionando la migración con la bajada de salarios, la precariedad laboral y la inseguridad.
La portavoz de Vox ha descartado las enmiendas del PP alegando que eran prácticamente idénticas a propuestas que su formación ya había presentado con anterioridad. “Para hacer un copia y pega, mejor el original”, ha remachado.
En una línea similar se ha expresado la diputada del PP Cristina Gil, que ha utilizado su intervención para criticar la regularización extraordinaria de migrantes —cuestión que no figura en la PNL— y reprochar a la izquierda sus políticas migratorias.
“Nos oponemos a una inmigración ilegal y masiva, no rechazamos personas sino un modelo que genera salarios a la baja, satura servicios públicos, dificulta el acceso a la vivienda y perjudica a la convivencia”, ha defendido.
Acusaciones de racismo y críticas al discurso de la derecha
El socialista Omar Lamin ha mostrado su sorpresa por la posición del PP, que a su entender es indistinguible de la de Vox.
“Podría haber salid y decir que suscribía el discurso de Vox, porque no ha habido diferencia. Se han vuelto unos racistas de manual”, ha reprochado a Gil. “Lo que amenaza la seguridad de este país y de estas Islas son sus postulados de extrema derecha y sus discursos de odio y xenófobos”, ha añadido.
La diputada de MÉS per Mallorca Marta Carrió ha sostenido que los planteamientos de PP y Vox se apoyan en falsedades como que la regularización vaya a provocar un “efecto llamada”, algo que ha recordado que no se produjo en ninguno de los seis procesos extraordinarios desarrollados durante la etapa democrática.
Además, ha criticado a Vox por su “lío” con los conceptos extranjero y migrantes, que se alternan en el texto de forma indistinta. “Para Vox, extranjero es blanco y rico y migrante, negro, pobre o musulmán. Pero no todos, porque los jeques árabes sí”, ha señalado.
Carrió también ha afeado a la diputada del PP el uso del término “ilegales” para referirse a los migrantes, una expresión que, ha recordado, su partido no empleaba hasta hace poco.
El diputado por Formentera, Llorenç Córdoba, ha rechazado los marcos argumentales de PP y Vox al considerar que no se debe asociar la migración con la inseguridad o la falta de cohesión social.