El conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera, y la diputada del PSIB, Amanda Fernández, han protagonizado un duro cruce de acusaciones a cuenta de la zona única escolar. Ambos se han tildado de mentir acerca del impacto de este modelo, que, según el conseller, no implicará que una familia residente en Cala Major deba escolarizar a su hijo en s'Arenal, tal y como sostuvo la parlamentaria socialista.
Durante el pleno celebrado este martes, Fernández ha aludido a un informe del Consejo Escolar de Baleares que se posiciona en contra de la zona única. A su juicio, esta medida se ampara en una "falsa" libre elección de centro al "cargarse" el criterio de proximidad, que hasta ahora era determinante para adjudicar plaza.
"Miente cuando dicen que no quitan este criterio", ha censurado la diputada del PSIB, insistiendo en que, si todos los alumnos obtienen la misma puntuación, el criterio de proximidad dejará de tener efecto real. Según ha alertado, esta situación derivará en mayores dificultades de conciliación familiar y en más problemas de movilidad diaria.
Por su parte, el conseller ha replicado acusando igualmente a Fernández de faltar a la verdad. Ha defendido que la experiencia previa demuestra que con dos zonas únicas más del 94 por ciento de los escolares fueron admitidos en el centro escogido como primera opción, negando así que la proximidad desaparezca de facto.