El grupo paramilitar ruso Africa Corps, heredero del antiguo Grupo Wagner, informó este martes de la muerte de 30 "milicianos" vinculados a Al Qaeda durante bombardeos realizados el lunes en apoyo a las Fuerzas Armadas de Malí. Estas operaciones se enmarcan en la respuesta a la ofensiva iniciada el 25 de abril por la rama saheliana de la organización y por el grupo separatista tuareg Frente para la Liberación del Azawad (FLA).
En un comunicado difundido en redes sociales, la formación explicó que sus “medios de reconocimiento aéreo” detectaron en la región de Mopti, en el centro del país, “un campamento de milicianos del grupo terrorista Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) --la rama de Al Qaeda en la región--”, lo que desencadenó un ataque aéreo contra dicho enclave.
Según el mensaje, “a consecuencia del ataque fueron destruidos 30 milicianos y un depósito de combustible para vehículos y motocicletas de los terroristas”, antes de subrayar que la situación sobre el terreno “no ha cambiado”. “El enemigo se está reagrupando, reemplazando pérdidas en personal y equipamiento”, añadió la nota, apuntando a una contienda aún abierta.
El escenario en Malí continúa dominado por la volatilidad y choques puntuales, después de que JNIM llamara el viernes a un “frente unido” para derrocar a la junta militar instalada en el país desde 2020 y abrir “una transición pacífica e inclusiva”, pese a que días antes el propio Goita había asegurado que todo estaba “bajo control”.
El país permanece bajo el mando de una junta castrense surgida tras los golpes de Estado de agosto de 2020 y mayo de 2021, ambos encabezados por Goita, actual presidente de transición. Desde entonces, Bamako ha estrechado lazos con Rusia y ha tomado distancia de sus socios occidentales tradicionales, entre ellos Francia, antigua potencia colonial en la zona.