El Gobierno de Chile ha informado este domingo de que la oleada de incendios, con más de una veintena de focos activos en el centro y el sur del país, especialmente en las regiones de Ñuble y, sobre todo, Bío-Bío, ha causado ya 16 víctimas mortales y obligado a desalojar a más de 50.000 personas.
El último balance ha sido ofrecido por el ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero. “Además del fallecido el día de ayer, tenemos 15 fallecidos en lo que va el transcurso de esta mañana, específicamente estos en la Región del Bío-Bío”, ha explicado este domingo desde la sede del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred). El fallecido del sábado fue localizado en la comuna de Bulnes, en la región de Ñuble.
En cuanto a los heridos, el Ejecutivo chileno ha señalado que se han registrado 14 personas afectadas en Ñuble y cinco en Bío-Bío, advirtiendo de que estas cifras podrían incrementarse con el paso de las horas.
El presidente del país, Gabriel Boric, ha decretado este domingo el estado de catástrofe en ambas regiones y tiene previsto desplazarse en las próximas horas para “tomar conocimiento directo de la situación para efectos de reforzar las medidas que, hasta el momento, se han adoptado”, según ha comunicado el ministro del Interior, Álvaro Elizalde.
La provincia de Concepción al completo, una de las tres que integran la región del Bío-Bío, permanece en estado de alerta roja. Casi una decena de sus sectores, de acuerdo con las últimas comunicaciones del Senapred en redes sociales, se encuentran bajo órdenes de evacuación.