El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, ha subrayado este miércoles que Alemania debe seguir contando con la protección de Estados Unidos, en un contexto en el que las relaciones entre Berlín y Washington atraviesan un momento delicado, tras las críticas del canciller Friedrich Merz a la estrategia del presidente Donald Trump en Irán y la posterior reacción de éste retirando tropas estadounidenses del país.
Durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, en el marco de su visita oficial a Estocolmo, Steinmeier ha explicado que los socios de la OTAN están preparados para asumir una mayor responsabilidad dentro de la Alianza, pero ha recalcado que esa implicación adicional debe ir acompañada del respaldo y la seguridad que proporciona Estados Unidos.
“La única señal que podemos y debemos enviar es que cuantos menos soldados estadounidenses haya en Europa, más deberá hacer Europa por sí misma”, ha afirmado Steinmeier, después de que el Pentágono anunciara hace unos días su intención de retirar 5.000 soldados de Alemania, una cifra que, según adelantó el propio Trump, podría ser aún mayor.
En paralelo, Washington prevé también cancelar un nuevo despliegue de misiles de medio alcance en territorio alemán. Alemania alberga decenas de bases militares de Estados Unidos que, desde hace décadas, sirven como plataforma para sus operaciones a escala global, incluidas las realizadas en Oriente Próximo.
De acuerdo con estimaciones del Pentágono, en abril había alrededor de 86.000 militares estadounidenses desplegados en Europa, de los cuales unos 39.000 estaban estacionados en Alemania. Estas cifras suelen modificarse con frecuencia debido a las rotaciones de las unidades y a la realización de maniobras militares.