Amnistía Internacional marca este lunes el segundo aniversario de la muerte en prisión del opositor ruso Alexei Navalni con una dura denuncia contra las autoridades rusas. La organización acusa al Kremlin de encubrir lo sucedido y de desplegar una "implacable campaña" para borrar su legado, sin depurar responsabilidades por la "tortura" que habría sufrido durante su reclusión en la colonia penal de Siberia donde murió el 16 de febrero de 2024.
En el momento de su fallecimiento, Navalni cumplía una condena cercana a los 30 años de cárcel por "extremismo y fraude", un proceso que el propio activista señalaba como la culminación de una persecución política prolongada y dirigida por el presidente ruso, Vladimir Putin.
El opositor, de 47 años, figuraba en el registro ruso de individuos y entidades vinculadas a actividades terroristas o extremistas. Llevaba entre rejas desde enero de 2021, cuando fue detenido a su regreso a Moscú desde Berlín, ciudad en la que se estaba tratando de un envenenamiento que él mismo y varios gobiernos occidentales atribuyeron al servicio de seguridad del presidente ruso.
Las autoridades de Moscú rechazaron entonces las acusaciones sobre su muerte y reclamaron esperar a las conclusiones oficiales de la autopsia. Sergei Narishkin, director del Servicio de Inteligencia Exterior ruso, atribuyó el fallecimiento del opositor a "causas naturales".
El caso ha dado un nuevo giro este fin de semana, después de que los gobiernos de Alemania, Francia, Reino Unido, Suecia y Países Bajos hayan responsabilizado directamente a Rusia de asesinar a Navalni mediante una potente neurotoxina, la epibatidina, considerada arma química según el Derecho internacional. La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, Maria Zajarova, tildó de "propaganda occidental" estas acusaciones.
Una persecución en aumento
En su comunicado de homenaje y condena, Amnistía Internacional pone el foco, entre otros aspectos, en las 79 causas penales abiertas en 2025 por donaciones a la ONG de Navalni, la Fundación Anticorrupción (FBK). Se trata de un incremento muy significativo respecto a los 27 procedimientos iniciados en 2024 y, a juicio de la organización, demuestra que las autoridades rusas están acelerando sus esfuerzos para enterrar definitivamente el trabajo de Navalni y de su equipo.
Una "persecución generalizada y sistemática"
La secretaria general de Amnistía Internacional, Agnès Callamard, denuncia una "persecución generalizada y sistemática" que "aumenta en escala y ferocidad cada año". Recuerda además la decisión del Tribunal Supremo de Rusia, en noviembre del año pasado, de catalogar a la FBK como "organización terrorista", con el objetivo de endurecer aún más las penas contra quienes apoyan al opositor.
"Este aniversario debe servir como recordatorio de que la responsabilidad de la muerte bajo custodia de Alexei Navalni sigue siendo del Estado ruso", ha declarado Callamard. "Es deplorable que las autoridades rusas sigan encubriendo los hechos que rodean su muerte mientras emprenden una implacable campaña para borrar su legado y perseguir a sus simpatizantes", ha añadido.
La responsable de Amnistía Internacional reclama asimismo "a la comunidad internacional para que alce la voz a favor de las demandas que hace tiempo exigen una investigación internacional independiente que permita sacar a la luz la verdad y garantizar la rendición de cuentas por su muerte".
La organización de derechos humanos solicita además a las autoridades rusas que "liberen inmediatamente y sin condiciones a todas las personas que han sido recluidas exclusivamente por estar vinculadas con Navalni", entre ellas Vadim Kobzev, Aleksei Liptser, Igor Sergunin, Sergei Karelin o Konstantin Gabov, "o con su trabajo, y anular sus sentencias condenatorias injustas".
Por último, Amnistía Internacional exige a Rusia que ponga fin al "abuso" de su legislación antiterrorista "para perseguir a quienes critican de manera pacífica a las autoridades".