Ampliación | Alemania, Francia y Reino Unido responsabilizan a Rusia de matar a Navalni con una neurotoxina letal

Cinco países europeos acusan a Rusia de matar a Navalni con la neurotoxina epibatidina y exigen que Moscú responda por violar las normas sobre armas químicas.

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Mural en recuerdo del opositor ruso Alexei Navalni Europa Press/Contacto/Esteban Osorio

Mural en recuerdo del opositor ruso Alexei Navalni Europa Press/Contacto/Esteban Osorio

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Los ejecutivos de Alemania, Francia, Reino Unido, Suecia y Países Bajos han acusado este sábado de forma directa al Gobierno ruso del asesinato del opositor Alexei Navalni hace dos años, señalando que en el ataque se empleó una potente neurotoxina procedente de una rana dardo originaria de Ecuador.

“Esta es la conclusión de nuestros gobiernos, que se basa en los análisis de muestras de Alexei Navalni. Estos análisis han confirmado de forma concluyente la presencia de epibatidina”, en referencia a la toxina, han apuntado los ministros de Asuntos Exteriores de estos cinco gobiernos en un comunicado oficial difundido este sábado.

Los cinco países subrayan que la epibatidina está catalogada como arma química según el derecho internacional y recalcan que “no se encuentra de forma natural en Rusia”.

Recuerdan además que Moscú sostuvo que Navalni falleció por causas naturales, pero que “dada la toxicidad de la epibatidina y los síntomas de los que se informó, el envenenamiento es la causa de su muerte con una alta probabilidad”.

En el texto se rememora que Navalni ya fue envenenado en 2018 en Salisbury, en Reino Unido, con el agente Novichok y posteriormente de nuevo cuando se encontraba encarcelado en el Ártico ruso. “En ambos casos solo el Estado ruso tenía los medios combinados, los motivos y el desprecio por la legislación internacional suficientes para perpetrar estos ataques”, han señalado.

Las cinco capitales exigen por ello que “Rusia rinda cuentas por sus reiteradas violaciones de la Convención de Armas Químicas” y, en este caso concreto, por vulnerar también la Convención sobre Armas Biológicas y de Toxinas.

Los representantes de estos países ante la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas han remitido una carta a su director general, el español Fernando Arias, “para informarle de este incumplimiento de la Convención de Armas Químicas”. “Asimismo nos preocupa que Rusia no haya destruido todas sus armas químicas”, han añadido.

“Nosotros y nuestros socios nos aseguraremos que se activan todas las vías a nuestra disposición para que Rusia rinda cuentas”, han adelantado en su declaración conjunta.

La denuncia de Yulia Navalnaya y la reacción europea

Tras la publicación del comunicado, la viuda del opositor, Yulia Navalnaya, ha subrayado que “científicos de cinco países europeos han concluido que mi marido fue envenenado con epibatidina, una neurotoxina, uno de los venenos más mortíferos de la Tierra”.

Navalnaya ha incidido en que procede de la rana dardo ecuatoriana y que provoca “parálisis, paro respiratorio y una muerte dolorosa”. “Era evidente desde el primer día que mi marido había sido envenenado, pero ahora hay pruebas: (el presidente ruso, Vladimir) Putin asesinó a Alexei con un arma química”, ha denunciado.

La viuda de Navalni ha agradecido el trabajo de los Estados europeos que “han trabajado meticulosamente durante dos años para descubrir la verdad”. “Vladimir Putin es un asesino y debe rendir cuentas por todos sus crímenes”, ha apelado.

Navalnaya se ha entrevistado en Múnich con la ministra de Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, quien ha señalado que “Rusia veía a Navalni como una amenaza”. “Al utilizar esta forma de veneno el Estado ruso ha demostrado que tiene viles herramientas a su disposición y el miedo abrumador que tiene a la oposición política”, ha añadido en declaraciones recogidas por la cadena británica BBC.

Por otro lado, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha condenado el comportamiento “terrorista” del Estado ruso tras conocerse las conclusiones de la investigación. “Envenenar a rivales políticos, silenciar a periodistas, invadir a vecinos pacíficos. Esta es la verdadera cara de Rusia hoy”, ha criticado Von der Leyen.

“Es un acto cobarde de un líder asustado”, ha afirmado en alusión al presidente ruso, Vladimir Putin. “Rusia lleva mucho tiempo actuando como un Estado terrorista empleando métodos terroristas”, ha añadido antes de rendir tributo a Navalni y “todos a los que ha silenciado la Rusia de Putin durante años”.

Respuesta de Moscú y contexto de la muerte de Navalni

Desde Moscú, la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Maria Zajarova, ha desestimado estas acusaciones como “propaganda occidental”. “Cuando los resultados de las pruebas estén disponibles. Cuando las fórmulas de las sustancias estén disponible, lo comentaremos”, ha afirmado Zajarova en declaraciones a la agencia rusa TASS.

Hasta ese momento, ha sostenido, todas las manifestaciones públicas y discusiones no son más que filtraciones que “pretenden distraer la atención de los problemas acuciantes de Occidente”.

Navalni falleció el 16 de febrero de 2024 en la colonia correccional FKU IK-3, en el municipio de Jarp, en el distrito autónomo de Yamalia-Nenetsia, en el Ártico ruso, a los 47 años. Estaba en prisión desde enero de 2021, tras regresar a Moscú desde Berlín, donde se había estado recuperando del envenenamiento con Novichok sufrido en territorio británico.

El Kremlin rechazó entonces las críticas por su muerte y pidió aguardar al resultado oficial de la autopsia. Finalmente, el director del Servicio de Inteligencia Exterior ruso, Sergei Narishkin, atribuyó el fallecimiento del opositor a “causas naturales”.