El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) ha informado este domingo de la captura en Dubái (Emiratos Árabes Unidos) del supuesto responsable del intento de asesinato del subdirector de la Inteligencia Militar rusa, el general Vladimir Alekseyev.
El principal sospechoso ha sido identificado como el ciudadano ucraniano Liubomir Korba, arrestado en el marco de una operación llevada a cabo “con la cooperación de las autoridades emiratíes”. En el mismo dispositivo fue detenido un presunto colaborador, el ruso Viktor Vasin, mientras que una tercera implicada, la también rusa Zinaida Serebritskaya, habría logrado huir a Ucrania.
En la noche del sábado, el presidente ruso, Vladimir Putin, mantuvo una conversación telefónica con el presidente de Emiratos, Mohammed bin Zayed al Nahyan, para expresarle su “eficaz cooperación” en la detención de “un sospechoso del atentado terrorista contra Alekseyev”.
“Los jefes de Estado también continuaron su debate sobre los temas tratados durante la reciente visita del presidente de los Emiratos Árabes Unidos”, ha señalado el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en un comunicado oficial.
De acuerdo con las primeras conclusiones del FSB, Korba habría actuado siguiendo “instrucciones de los servicios de inteligencia ucranianos y viajó a Moscú en diciembre de 2025 para cometer un atentado terrorista”. Tras disparar contra el general el pasado 6 de febrero en un inmueble del noroeste de Moscú, “salió de Rusia y voló a los Emiratos Árabes Unidos pocas horas después del atentado”, según recoge la agencia rusa TASS.
Alekseyev fue intervenido quirúrgicamente y permanece estable en un hospital, donde recuperó la consciencia el pasado sábado. Desde 2011 ocupa el cargo de subdirector de la Oficina Principal del Alto Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia, el servicio de Inteligencia Militar conocido por el acrónimo GRU.
El general figura en las listas de sanciones de Estados Unidos y de la Unión Europea (UE) desde 2016 y 2019, respectivamente. El bloque comunitario lo incluyó por su presunta implicación en el envenenamiento con un agente nervioso en 2018 del exespía ruso Sergei Skripal y su hija Yulia en la localidad británica de Salisbury.