La misión Artemis II de la NASA ha finalizado con éxito este viernes tras el retorno a la Tierra de sus cuatro astronautas, que han amerizado en el océano Pacífico, frente a la costa de California (Estados Unidos), después de completar un recorrido histórico alrededor de la Luna.
La nave Orion, que transportaba a la tripulación, ha atravesado la atmósfera terrestre y ha logrado un descenso controlado con paracaídas a las 17.07 horas (hora local), frente a San Diego, dando por concluida una expedición de diez días.
Durante la fase de reentrada, de unos 13 minutos de duración, la cápsula ha tenido que soportar condiciones extremas, con formación de plasma alrededor de su escudo térmico y temperaturas cercanas a los 2.760 grados centígrados, mientras avanzaba por la atmósfera a unos 40.234 kilómetros por hora.
El administrador asociado de la NASA, Amit Kshatriya, ha resaltado que los sistemas esenciales de la misión han respondido conforme a lo previsto en los momentos más críticos del regreso. “La tripulación de Artemis II está en casa. Los sistemas de entrada, descenso y aterrizaje funcionaron según lo previsto y la prueba final se completó como se esperaba”, ha señalado.
Kshatriya ha querido también destacar el trabajo conjunto que hay detrás de este logro, recordando a los miles de especialistas de múltiples países implicados en el diseño y construcción de la nave. “Este momento pertenece a las miles de personas de catorce países que construyeron, probaron y confiaron en este vehículo”, ha recalcado.
Tripulación en buen estado tras el amerizaje
La NASA ha confirmado que los cuatro astronautas se encuentran en buen estado de salud tras completar este viaje, considerado el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en más de medio siglo y uno de los hitos clave del programa Artemis.
El administrador de la NASA, Jared Isaacman, ha subrayado la relevancia histórica de la misión y el apoyo institucional que la ha respaldado. “Reid, Victor, Christina y Jeremy, bienvenidos a casa y felicitaciones por este logro verdaderamente histórico. La NASA agradece al presidente Donald Trump y a sus socios en el Congreso por brindar el mandato y los recursos que hicieron posible esta misión y el futuro de Artemis”, ha manifestado.
Isaacman ha incidido en que Artemis II representa un salto significativo en la exploración humana del espacio, poniendo en valor el rendimiento técnico de la nave Orion y del cohete SLS, así como el compromiso de la tripulación, que ha asumido riesgos importantes para impulsar el conocimiento científico y preparar el terreno de futuras misiones.
“Artemis II ha demostrado una habilidad, valentía y dedicación extraordinarias”, ha añadido, al tiempo que reconocía el esfuerzo coordinado del personal de la NASA y de los socios internacionales que han participado en el proyecto.
El responsable de asuntos públicos del Centro Espacial Johnson, Rob Navias, ha puesto en relieve la precisión del operativo al asegurar que se trató de “un amerizaje perfecto en el punto exacto para Integrity”, según declaraciones recogidas por la agencia de noticias Bloomberg.
Además, ha remarcado el componente simbólico de este vuelo al afirmar que “desde las páginas de Julio Verne hasta una misión moderna a la Luna, se ha completado un nuevo capítulo en la exploración de nuestro vecino celeste”.
El periplo, en el que se han recorrido 694.481 millas (1.117.659 kilómetros) desde el lanzamiento, ha permitido fijar nuevos récords de distancia en vuelos tripulados y capturar imágenes de gran valor para la comunidad científica.
“Este ha sido un reingreso y un amerizaje de manual para Integrity. Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen están de vuelta en la Tierra tras un viaje alrededor de la Luna”, ha añadido Navias.
Un paso decisivo hacia el regreso estable a la Luna
La agencia espacial estadounidense insiste en que Artemis II es un peldaño fundamental en la estrategia de retorno sostenible a la superficie lunar. Kshatriya ha recordado que la misión no solo verifica la tecnología clave, sino también el modelo de cooperación internacional que hará posibles las próximas expediciones.
“Artemis II ha demostrado la eficacia del vehículo, de los equipos, de la arquitectura y de la colaboración internacional que permitirán el regreso de la humanidad a la superficie lunar”, ha indicado, antes de aludir al peso histórico de este momento, comparándolo con la retirada de la Luna hace más de cincuenta años y reafirmando la visión de futuro del programa.
“Hace cincuenta y tres años, la humanidad abandonó la Luna. Esta vez, regresamos para quedarnos. El futuro está en nuestras manos”, ha sentenciado.
Tras el amerizaje, un contingente conjunto de la NASA y de la Marina de Estados Unidos se ha desplegado para asegurar la cápsula y asistir a los astronautas, que deben someterse a controles médicos previos a su reencuentro con las familias, siguiendo las directrices del director de recuperación de la agencia.
Aproximadamente una hora después del contacto con el mar, la tripulación de la cápsula Orión ha sido evacuada “sana y salva” mediante helicópteros de la Armada estadounidense y trasladada posteriormente en avión al USS John P. Murtha.
Una vez a bordo del buque y antes de regresar a tierra firme, los astronautas pasarán por nuevas evaluaciones médicas, tras las cuales se embarcarán en un vuelo con destino al Centro Espacial Johnson de la NASA, en Houston (Texas).