Ampliación | Bombardeos israelíes causan tres muertos en el mayor campo de refugiados de Líbano

Israel bombardea posiciones de Hamás y Hezbolá en Líbano, con nueve muertos y decenas de heridos, pese al alto el fuego pactado hace casi un año.

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El portavoz en árabe del Ejército israelí, Avichay Adraee, desde un puesto militar en el sur de Líbano AVICHAY ADRAEE EN X

El portavoz en árabe del Ejército israelí, Avichay Adraee, desde un puesto militar en el sur de Líbano AVICHAY ADRAEE EN X

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Un bombardeo israelí contra un "cuartel general" del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) ha provocado al menos tres fallecidos en el principal campamento de refugiados palestinos de Líbano, situado en las afueras de Sidón. El ataque se enmarca en una nueva escalada de los ataques aéreos israelíes en territorio libanés, pese al alto el fuego sellado hace casi un año entre el Ejecutivo israelí y la formación chií Hezbolá.

En un comunicado, las fuerzas israelíes han señalado que han atacado "posiciones de Hamás" en el campo de Ain al Hilweh, que, según sostienen, eran empleadas por "el grupo terrorista para perpetrar ataques contra Israel".

"Este cuartel general se ha utilizado durante los últimos meses para preparar actividades terroristas contra las fuerzas israelíes en territorio libanés, y presenta zonas de entrenamiento desde las cuales se planeaban ataques terroristas contra el Ejército y el Estado de Israel", recoge el texto.

El Ejército ha añadido que la infraestructura alcanzada se encontraba "en el corazón de una población civil, explotando cínicamente sus residentes para promover los objetivos terroristas de la organización y usándolos como escudos humanos". "Estas actividades constituyen una violación de los entendimientos entre Israel y Líbano y una amenaza para el Estado de Israel", ha sostenido.

"Trabajamos para evitar el establecimiento de la organización terrorista Hamás en Líbano y seguiremos actuando enérgicamente contra los terroristas de Hamás dondequiera que operen para eliminar la amenaza a los ciudadanos del Estado de Israel y las Fuerzas Armadas", ha zanjado.

Por su parte, Hamás ha condenado el bombardeo, que califica como "un nuevo crimen añadido a la serie de continuos ataques contra nuestro pueblo palestino y una violación de la soberanía del hermano Líbano" y que, según denuncia, "refleja la insistencia del gobierno de ocupación" en referencia a Israel, "en ampliar el alcance de su agresión y desestabilizar la seguridad y la estabilidad en la región".

Ataques en el valle de la Becá con seis muertos y 25 heridos

Poco después, el Ejército israelí ha anunciado un segundo ataque aéreo contra una base de Hezbolá en Baalbek, en el valle de la Becá, "empleado para promover complots terroristas contra las fuerzas del Ejército y el Estado de Israel".

En un mensaje difundido en redes sociales, el Ejército ha acusado a la milicia chií de situar de forma deliberada sus estructuras en zonas habitadas: "La organización terrorista Hezbolá coloca sistemáticamente sus activos en el corazón de las poblaciones civiles, contrariamente a los entendimientos y explotando cínicamente a los residentes y utilizándolos como escudos humanos para promover los objetivos terroristas de la organización".

"La actividad terrorista en la sede atacada constituye una violación de los entendimientos entre Israel y el Líbano y una amenaza para el Estado de Israel", ha añadido el Ejercito israelí.

La agencia oficial libanesa NNA ha corroborado el bombardeo en Baalbek, así como nuevos ataques israelíes en las localidades de Qasr Naba y Tamnin al-Tahta, también en el valle de la Becá. El balance conjunto de esta oleada de ataques asciende, según estos datos, a seis muertos y 25 heridos.

En los últimos meses, Israel ha efectuado decenas de incursiones aéreas en territorio libanés pese al alto el fuego de noviembre de 2024, alegando que se limita a responder a actividades de Hezbolá y que, por tanto, no vulnera el acuerdo. Sin embargo, tanto el Gobierno de Beirut como la propia milicia chií han rechazado este argumento y han denunciado públicamente los bombardeos, que también han recibido críticas por parte de Naciones Unidas.

El alto el fuego, pactado tras meses de enfrentamientos desencadenados a raíz de los ataques del 7 de octubre de 2023, obligaba tanto a Israel como a Hezbolá a retirar a sus combatientes del sur de Líbano. No obstante, el Ejército israelí mantiene cinco posiciones en territorio libanés, una presencia que ha sido reiteradamente cuestionada por las autoridades del país y por Hezbolá, que reclaman el desmantelamiento completo de este despliegue.