El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reiteró este lunes el derecho de la isla a la “legítima defensa” frente a una eventual “arremetida bélica” y subrayó que “las amenazas de agresión militar contra Cuba” por parte de Estados Unidos “son conocidas”, aludiendo así a la política de la Administración del entonces mandatario estadounidense, Donald Trump.
“Ya la amenaza constituye un crimen internacional. De materializarse, provocará un baño de sangre de consecuencias incalculables, más el impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional”, advirtió el dirigente cubano, insistiendo en que Cuba “no representa una amenaza ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país”.
En la misma línea, remarcó que el país carece de planes ofensivos “contra Estados Unidos” y subrayó que “no los ha tenido nunca”. “Esto lo conoce bien el Gobierno de esa nación, en especial sus agencias de defensa y seguridad nacional”, añadió, en un mensaje difundido a través de redes sociales.
“Cuba, que ya sufre una agresión multidimensional de Estados Unidos, sí tiene el derecho absoluto y legítimo a defenderse de una arremetida bélica, lo que no puede esgrimirse lógica ni honestamente como excusa para imponer una guerra contra el noble pueblo cubano”, sostuvo Díaz-Canel, al defender la posición de La Habana.
Por otro lado, el ministro de Exteriores, Bruno Rodríguez, respaldó este planteamiento y enfatizó igualmente el derecho a la “legítima defensa” de la isla ante “cualquier agresión externa”. Recordó que “como toda nación del mundo, tiene derecho a su legítima defensa ante cualquier agresión externa”. “Es un principio reconocido por la Carta de la ONU y el Derecho Internacional”, señaló, también mediante un comunicado en redes sociales.
Rodríguez denunció que “quienes pretenden agredir ilegítimamente a Cuba, se valen de cualquier pretexto”. “No importa cuán mendaces y ridículos sean (esos argumentos) para justificar un ataque contrario a la opinión pública estadounidense y mundial. Lamentable que medios de prensa continúen siendo cómplices de semejante crimen”, concluyó el jefe de la diplomacia cubana.
Estas declaraciones se producen después de que el portal estadounidense Axios revelara que la adquisición por parte de Cuba de 300 drones militares ha disparado las alertas en Estados Unidos, donde se teme que La Habana pueda emplearlos para atacar la base de Guantánamo, buques de guerra estadounidenses o incluso Key West, en Florida, situada a unos 144 kilómetros de la isla.
El propio Rodríguez ya había avisado el domingo de que el país hará uso de su derecho a la defensa propia “hasta las últimas consecuencias” en caso de ataque, aunque alertó de que ello podría desencadenar “un baño de sangre”.