Ampliación | El opositor Péter Magyar logra una mayoría de dos tercios en Hungría y cierra la era Orbán

Péter Magyar arrasa en las legislativas húngaras, logra dos tercios del Parlamento y abre una nueva etapa política tras más de una década de dominio de Orbán.

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El líder del partido Tisza, Péter Magyar Krisztian Elek / Zuma Press / Europa Press / Conta

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El partido Tisza-Partido Respeto y Libertad, encabezado por el conservador Péter Magyar, se ha impuesto en las elecciones legislativas celebradas este domingo en Hungría y pasaría a controlar 138 de los 199 escaños del Parlamento unicameral del país. Según los datos oficiales correspondientes al 92,74% del recuento de los votos a listas, esta cifra le garantiza una mayoría cualificada de dos tercios, suficiente para acometer amplias reformas legales.

De acuerdo con la información difundida por la Oficina Nacional Electoral, la formación Fidesz-Unión Cívica Húngara del actual primer ministro Viktor Orbán queda relegada a segunda fuerza parlamentaria con 54 escaños, sumando los obtenidos junto a su aliado, el Partido Demócrata Cristiano (Partido Popular Demócrata Cristiano, KDNP). El Movimiento Nuestra Patria se haría con 7 diputados.

En términos porcentuales, Tisza habría alcanzado el 53,74% de los votos por listas, mientras que Fidesz-KDNP obtendría el 37,65% y Nuestra Patria lograría un 5,92% del respaldo en esta modalidad de sufragio. A estas cifras hay que añadir los escaños conseguidos mediante voto directo en circunscripciones uninominales. Ningún otro partido superaría el umbral necesario para acceder a la Asamblea.

“Gracias, Hungría”, ha escrito Magyar en un breve mensaje difundido en redes sociales al conocerse los primeros resultados. En la misma plataforma, Tisza ha informado de que Orbán se ha puesto en contacto con Magyar para reconocer su derrota: “El primer ministro Viktor Orbán acaba de felicitarnos por teléfono por nuestra victoria”.

Posteriormente, Magyar ha salido ante sus seguidores portando una gran bandera húngara y ha proclamado el final del “régimen de Orbán” tras el “milagro” de estos comicios. “Hemos liberado juntos Hugnría. Hemos recuperado nuestra patria”, ha manifestado ante una multitud eufórica.

El que está llamado a convertirse en el próximo jefe de Gobierno húngaro ha subrayado la “histórica” participación y el “histórico resultado” que le otorgan dos tercios de la Cámara, algo que, a su juicio, permitirá “hacer la transición más eficaz, pacífica y suave”.

Frente a ello, ha sostenido que el electorado ha dicho no a “los engaños, las mentiras, la mala gestión y la traición”, y ha insistido en que el país “quiere ser otra vez un país europeo”. “En la batalla de David contra Goliat ha triunfado el amor porque el amor siempre triunfa”, ha remarcado.

Orbán asume la derrota pero promete resistir

Por su lado, Viktor Orbán ha comparecido también ante sus simpatizantes, donde ha admitido que los resultados son “claros” y “dolorosos”, aunque ha asegurado que no se rendirá “jamás”.

“Los resultados son dolorosos para nosotros, pero claros: la responsabilidad de gobernar no recae sobre nosotros. He felicitado al partido ganador”, ha señalado el todavía primer ministro.

Orbán ha alertado de que “no sabemos lo que significa el resultado de las elecciones de esta noche para el destino de nuestro país y de la nación”. “El tiempo lo dirá”, ha añadido, antes de prometer que trabajará desde la oposición con el objetivo de seguir sirviendo “al país y a la nación”.

Asimismo, ha trasladado su reconocimiento a los votantes de Fidesz-KDNP por su “duro trabajo” y por los 2,5 millones de sufragios obtenidos, y ha llamado a “fortalecer nuestras comunidades”. “¡Jamás os abandonaremos!”, ha enfatizado ante los asistentes.

Ambas formaciones, tanto Tisza como Fidesz-KDNP, han indicado que han recibido numerosas denuncias de posibles irregularidades electorales, por lo que las pesquisas podrían demorar el cierre definitivo del proceso y, en consecuencia, la proclamación oficial de los resultados finales. A ello se suma el recuento pendiente del voto de los ciudadanos húngaros residentes en el extranjero con derecho a sufragio.

En cualquier caso, el proceso ha estado marcado por una participación récord, que ha alcanzado el 79,01% al cierre de los colegios electorales, es decir, 4.424.474 votantes. En Budapest la afluencia a las urnas ha sido aún mayor, con un 82,19% de participación.