Ampliación | El Parlamento de Senegal da luz verde a la reforma que abriría la puerta a Sonko para las presidenciales de 2029

El Parlamento de Senegal aprueba una reforma electoral clave que podría permitir a Ousmane Sonko optar a la Presidencia en 2029 y agrava la tensión política.

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El presidente senegalés, Bassirou Diomaye Faye Europa Press/Contacto/Atilano Garcia

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El Parlamento de Senegal ha dado este sábado su visto bueno a una polémica reforma del Código Electoral que la oposición interpreta como una maniobra destinada a allanar el camino a una eventual candidatura del actual primer ministro, Ousmane Sonko, en las presidenciales previstas para 2029.

El cambio normativo ha salido adelante sin dificultades gracias a la mayoría del partido en el poder, Patriotas Africanos de Senegal por el Trabajo, la Ética y la Fraternidad (PASTEF). La reforma acota los delitos que pueden impedir concurrir a unas elecciones presidenciales, concentrando las causas de inelegibilidad sobre todo en delitos económicos como la corrupción o la malversación.

Sonko, que quedó fuera de las presidenciales de 2024 tras ser condenado por difamación por acusar a un ministro de desviar fondos públicos, podría de este modo volver a presentarse como aspirante a la jefatura del Estado en la próxima cita con las urnas.

La aprobación de la reforma se enmarca en un clima de fuerte tensión política en torno al paquete de cambios impulsado por el presidente, Bassirou Diomaye Faye, que trabaja también en varios proyectos de revisión constitucional y de reordenación de las instituciones.

Entre estas iniciativas figura la conversión del actual Consejo Constitucional en un Tribunal Constitucional y una revisión más amplia del sistema electoral, de acuerdo con la información publicada por el diario senegalés “Le Quotidien”.

La oposición sostiene que la modificación de los artículos L.29 y L.30 del Código Electoral obedece a una voluntad de “personalizar” la norma para favorecer a determinadas figuras políticas, mientras que el Gobierno defiende que se trata de una actualización imprescindible para consolidar el Estado de derecho.

El choque político ha agudizado las fracturas dentro de la Asamblea Nacional y complica la hoja de ruta del presidente, que debe decidir ahora si intenta sacar adelante las restantes reformas mediante el trámite parlamentario o si opta por convocar un referéndum para que sea el electorado quien se pronuncie directamente.

Según diversos medios senegaleses, la vía parlamentaria permitiría acelerar la aprobación de los cambios si el bloque presidencial mantiene una mayoría suficiente, aunque el actual ambiente de desconfianza podría transformar cualquier votación en un pulso interno para el Ejecutivo.

En cambio, la opción de someter las reformas a referéndum aportaría una legitimidad popular más sólida a las transformaciones institucionales, pero también supone un riesgo para Faye en un contexto de malestar social y dificultades económicas, ya que la consulta podría leerse como un plebiscito sobre su gestión.

Faye, que aún no ha precisado qué mecanismo utilizará para sacar adelante su agenda de reformas, llegó a la Presidencia en abril de 2024 procedente de la oposición, tras haber formado parte de la secretaría general del partido de Sonko prácticamente desde su irrupción en la escena política senegalesa en 2014.

Sonko no pudo concurrir a esos comicios por una condena por “corrupción de la juventud” en el marco de un controvertido caso de supuesta violación, cargos de los que fue absuelto. Tras la victoria de Faye, fue nombrado primer ministro para afianzar el dominio de PASTEF en la vida política del país y terminar de desmantelar la influencia del expresidente Macky Sall.

Sin embargo, la sintonía entre Faye (que todavía debe ratificar la reforma) y Sonko se ha ido deteriorando en los últimos meses. En marzo, Sonko manifestó su disposición a “devolver al partido a las filas de la oposición” si Faye no se “alineaba” con su proyecto para Senegal.

“Si el presidente no está alineado con su partido, aunque gobernemos juntos, nos encontramos en lo que yo llamo una situación de 'reparto de poder blando'. Gestionaríamos nuestras diferencias en consecuencia y también buscaríamos puntos en común para avanzar juntos, pero si se produce una ruptura más clara, volveremos a ser un partido de oposición”, avisó.

En este escenario, Faye ha reconocido que PASTEF se encuentra actualmente “en una trayectoria que corre el riesgo de llevarlo a la ruina si no se toman medidas”, según declaró en la noche del viernes a la radiotelevisión pública RTS.

“PASTEF no somos solo Ousmane y yo. Siempre hemos buscado separar el proyecto del líder”, afirmó antes de lanzar una advertencia directa a Sonko: “El primer ministro está ahí porque cuenta con mi confianza. En cuanto se rompa esa confianza, habrá un nuevo primer ministro”, ha dicho.