Una trabajadora francesa del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) perdió la vida este miércoles en un ataque con dron contra la ciudad de Goma, en el este de la República Democrática del Congo (RDC), actualmente bajo control del grupo rebelde Movimiento 23 de Marzo (M23). El proyectil impactó en un edificio residencial en el que se alojan cooperantes y personal vinculado a la Unión Europea (UE).
“Una trabajadora francesa de UNICEF ha sido asesinada en Goma”, ha confirmado el presidente de Francia, Emmanuel Macron, que ha expresado sus condolencias a la familia de la víctima, a sus allegados y a sus compañeros de organización. “Pido que se respete el Derecho Humanitario y al personal que está sobre el terreno y trabaja para salvar vidas”, ha añadido en un mensaje publicado en sus redes sociales.
La directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, se ha declarado “devastada” e “indignada” por la muerte de la empleada del organismo, a la que identifica como Karine Buisset.
“Mis pensamientos inmediatos están con la familia, sus seres queridos y los colegas de UNICEF”, ha señalado, recalcando además que “los civiles, incluidos los trabajadores humanitarios, nunca deben ser atacados”.
En la misma línea, la comisaria europea de Igualdad, Preparación y Gestión de Crisis, Hadja Lahbib, ha indicado que “un dron ha alcanzado un edificio residencial en Goma, RDC, donde viven trabajadores humanitarios y personal de la Dirección General de Protección Civil y Ayuda Humanitaria de la Comisión Europea”.
“Todas las partes deben cumplir sus compromisos. Los trabajadores humanitarios nunca han de ser un objetivo. El Derecho Internacional Humanitario debe ser respetado, siempre”, ha remachado en sus redes sociales. Hasta el momento, ninguna parte ha asumido la autoría del ataque contra Goma.
El M23 ha responsabilizado a las autoridades de la RDC de este “ataque terrorista” y ha afirmado que hay tres fallecidos confirmados, entre ellos la citada trabajadora de UNICEF, cuya identidad no ha sido verificada oficialmente por ahora. El grupo ha acusado “al régimen de Tshisekedi Tshilombo --en referencia al presidente congoleño, Félix Tshisekedi--” de perpetrar “un ataque contra la ONU y la UE”.
En su comunicado, el movimiento rebelde ha destacado que el ataque tuvo lugar en un punto “muy alejado de la línea del frente” y ha denunciado que “este acto de agresión supone una provocación intolerable que afecta a una zona urbana densamente poblada, poniendo deliberadamente en peligro a miles de civiles inocentes”.
El M23, que se hizo con el control de Goma en enero de 2025 en el marco de su ofensiva en el este de la RDC, denunció el 25 de febrero que el Ejército había lanzado una “ofensiva a gran escala” en la región, con ataques contra “zonas densamente pobladas”, pese al alto el fuego vigente para tratar de contener la escalada del conflicto.
Este grupo armado rebelde, respaldado por Ruanda y compuesto principalmente por tutsis congoleños, se hizo en 2025 con amplias áreas de las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur, incluidas sus capitales, Goma y Bukavu. Su avance disparó las tensiones entre Kinshasa y Kigali y forzó la apertura de un proceso de negociaciones para frenar una mayor expansión de la violencia en la región de los Grandes Lagos.