Ampliación | Irán reclama reformas profundas en la ONU ante la actual inestabilidad mundial

Irán exige reformas profundas en la ONU ante la crisis de confianza global y choca con Emiratos Árabes en la reunión de ministros de los BRICS.

5 minutos

El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, durante una visita oficial en Rusia en abril en 2026 (archivo) Europa Press/Contacto/Gavriil Grigorov
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

5 minutos

El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, ha reclamado este viernes la puesta en marcha de “reformas fundamentales” en Naciones Unidas y en otros organismos de gobernanza internacional ante la “inestabilidad estructural” y la “profunda crisis de confianza” que, a su juicio, atraviesa el planeta.

Durante una reunión de ministros de Exteriores de los BRICS celebrada en Nueva Delhi, capital de India, Araqchi ha sostenido que “las estructuras que mantienen el orden internacional, diseñadas tras la Segunda Guerra Mundial, no son ya capaces de responder a las realidades del siglo XXI” y ha denunciado que “la brecha entre las potencias emergentes y las estructuras tradicionales de toma de decisiones no solo amenaza la estabilidad global, sino que también ha alimentado una injusticia generalizada en la distribución del poder, la riqueza y las oportunidades de desarrollo”.

En este contexto, ha advertido de que “lo que se ve hoy en algunas instituciones internacionales no es multilateralismo, sino un intento de mantener el unilateralismo a través de la cobertura del Derecho Internacional”, aludiendo a la “aplicación instrumental de leyes, la aplicación unilateral de sanciones y el desprecio de los derechos y soberanía de los países”, elementos que ha calificado como “signos de una profunda crisis de la gobernanza global”.

“Un sistema que delega decisiones vitales para la humanidad a un grupo reducido de países e ignora los intereses de los países en desarrollo ha perdido su legitimidad”, ha aseverado el jefe de la diplomacia iraní, que ha remarcado que “este enfoque, basado en el poder absoluto, no solo no garantiza la paz, sino que es la causa fundamental de las tensiones regionales y mundiales”.

Araqchi ha alertado de que “el mundo presencia una vuelta a la era de las guerras interminables, la violencia descarada y el multilateralismo extremo” y ha denunciado que “la aplicación del Derecho Internacional y la Carta de Naciones Unidas por agresores poderosos ha quedado reducida a palabras y mentiras para justificar la guerra y la ocupación”.

En su intervención, ha lamentado que “la mayoría de las organizaciones internacionales, especialmente la ONU, se han degradado ante la coacción unilateral, dadas las limitaciones de su poder legislativo”, y ha puesto en valor el papel de agrupaciones como los BRICS para impulsar cambios orientados a “una distribución justa de poder” y “no solo cambios en el nombre y la composición de los miembros” de estas instituciones.

El ministro ha subrayado que “buscamos un orden en el que la justicia reemplace al poder, la soberanía nacional sea el primer principio, los derechos de todos los seres humanos sean respetados y la diversidad cultural y política sea aceptada”, antes de reafirmar que “el actual sistema político tiene que ser revisado”, con especial atención al hecho de que “el Consejo de Seguridad (de la ONU) es ahora un claro ejemplo de ineficacia y desequilibrio”.

Críticas a la inacción del Consejo de Seguridad

En esta línea, Araqchi ha señalado que “un ejemplo claro de la ineficacia” del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas es “su silencio ante la guerra agresiva e impuesta por parte de Estados Unidos y el régimen sionista contra Irán”, en referencia a los ataques registrados desde el 28 de febrero hasta la entrada en vigor de un alto el fuego el 8 de abril.

Ha denunciado que “en esta guerra, mujeres y niños fueron atacados de forma sistemática y deliberada. Estas acciones son una flagrante violación de las cuatro convenciones de Ginebra y un ejemplo claro de crímenes de guerra y contra la humanidad”, y ha recordado que “los ataques contra infraestructura vital, incluidas refinerías, complejos petroquímicos, puentes, ferrocarriles, estadios, centros culturales e históricos, líneas energéticas e instalaciones industriales, con una continuación de esta tendencia”.

En este sentido, ha advertido de que “si permanecemos hoy en silencio ante el sufrimiento del pueblo iraní, el derramamiento injusto de los ciudadanos, el terror de los niños en la escuela en Minab y los ataques contra la infraestructura, o si lo ignoramos a partir de consideraciones políticas, mañana el ciclo de la violencia e inestabilidad podría propagarse a otra parte del mundo”.

Por ello, ha defendido que “defender a Irán es defender un principio universal: que la seguridad de ningún país debe construirse sobre las ruinas de las casas, las escuelas y la infraestructura vital de otra nación”, y ha reclamado una “voz clara y responsable” de la comunidad internacional ante estos hechos, de acuerdo con una transcripción de su discurso difundida por el propio Araqchi en redes sociales.

Ha insistido en que “la comunidad internacional debe abandonar el doble rasero y demostrar que la vida de un niño en Minab es tan valiosa como la vida de un niño en cualquier otro lugar del mundo” y ha reclamado un Consejo de Seguridad de la ONU que “realmente represente a todos los continentes y regiones del mundo” y “cuyo poder sea distribuido de forma responsable y justo, y no solo en interés de unas pocas potencias abusonas y agresivas”.

En esta misma intervención, ha instado a los BRICS a “convertirse en la columna vertebral de un verdadero multilateralismo”. Araqchi ha subrayado que “no debemos trabajar para crear un bloque de confrontación, sino para crear un equilibrio estratégico” y ha recalcado que “es momento de pasar de la gestión de crisis a la gestión de estructuras”. “Necesitamos un orden en el que la paz, fruto de la justicia y la estabilidad, sea resultado de la participación universal”, ha concluido.

Posteriormente, el ministro iraní ha compartido en sus redes sociales un extracto adicional de su discurso ante sus homólogos de los BRICS, en el que asegura que, al igual que Irán, “muchos” otros Estados sufren “ligeras variaciones de esa misma coacción repugnante” ejercida por Estados Unidos. Sin concretar qué países serían, ha llamado a “dar un paso al frente” y trabajar “para dejar claro que esas prácticas deben acabar en el basurero de la historia”.

Respuesta de Emiratos Árabes Unidos

El encuentro de los BRICS ha contado también con la participación del ministro de Estado de Emiratos Árabes Unidos, Jalifa bin Shaheen Al Marar, quien ha manifestado su “rechazo rotundo a las acusaciones de la parte iraní y a los intentos de justificar los ataques terroristas iraníes que han tenido como objetivo a Emiratos Árabes Unidos y a países hermanos y amigos de la región, en flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas, el Derecho Internacional y los principios de buena vecindad”.

“Ningún intento de ejercer presión, formular acusaciones o difundir afirmaciones malintencionadas logrará socavar las posiciones firmes del Estado, ni lo disuadirá de proteger sus intereses nacionales supremos y salvaguardar su soberanía y su independencia en la toma de decisiones”, ha añadido en un comunicado difundido por el Ministerio de Exteriores emiratí.

Al Marar ha señalado igualmente que desde el 28 de febrero su país ha sido “objeto de repetidos e injustificados ataques terroristas por parte de Irán (...) a pesar de la emisión de numerosas resoluciones y condenas internacionales”.

Asimismo, ha recalcado que, desde Emiratos, “no esperan protección de nadie y que son capaces de disuadir cualquier agresión brutal, y se reservan el derecho pleno y legítimo de defender su soberanía y la integridad de su territorio”.