Ampliación | Pakistán eleva a casi 300 los talibán y terroristas muertos en sus bombardeos sobre Afganistán

Pakistán eleva a 297 los talibán y terroristas muertos en sus bombardeos en Afganistán y declara una guerra abierta tras los últimos ataques fronterizos.

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Militares del Ejército de Pakistán en Baluchistán (archivo) Europa Press/Contacto/Hussain Ali

Militares del Ejército de Pakistán en Baluchistán (archivo) Europa Press/Contacto/Hussain Ali

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El Ejército paquistaní ha actualizado este viernes a 297 el número de presuntos talibán y “terroristas” fallecidos en la ofensiva aérea lanzada en las últimas horas contra distintos puntos de Afganistán, incluida Kabul. Esta operación se enmarca en los combates registrados en la zona fronteriza, que habrían provocado la muerte de al menos doce soldados paquistaníes, una cifra muy inferior al balance difundido previamente por las autoridades afganas.

El nuevo recuento ha sido comunicado por el ministro de Información de Pakistán, Ataulá Tarar, que cifra en 297 los muertos y en más de 450 los heridos, además de 89 puestos de control destruidos, 18 posiciones capturadas y 135 tanques y vehículos blindados neutralizados en 29 enclaves repartidos por todo el territorio afgano.

Durante una comparecencia ante los medios, el ministro ha arremetido con dureza contra el régimen talibán, al que acusa de “utilizar la religión a través de su propia interpretación de la misma; una perversión de la religión para promover sus causas ilegítimas y fortalecer su régimen ilegítimo”.

“Las vidas de las mujeres son menos valoradas que las del resto de la población del país. Una generación de ellas se ha quedado sin educacion, porque el régimen está normalizando el abuso”, ha añadido.

Conviene precisar que Tarar se refiere en su balance a talibán afganos, aunque desde el inicio de la operación Islamabad agrupa también a los talibán paquistaníes dentro de sus aliados afganos, como ha recordado en redes sociales Mosharraf Zaidi, portavoz del Ministerio de Exteriores de la oficina del primer ministro paquistaní.

El jefe del Ejército, Ahmed Sharif Chaudhri, ha confirmado por su lado que doce militares “han abrazado el martirio” y que otros 27 han resultado heridos por la serie de ataques lanzados el jueves por los talibán, que deja igualmente a un soldado desaparecido. Al mismo tiempo, ha asegurado que las fuerzas afganas han perdido 115 carros de combate y vehículos blindados de combate.

Chaudhri ha defendido que las Fuerzas Armadas han golpeado únicamente “objetivos militares” en territorio afgano y ha justificado que la ofensiva se puso en marcha para “proteger los derechos soberanos y los intereses de seguridad de Pakistán”, según recoge el diario paquistaní ‘Dawn’.

“Todos los objetivos fueron seleccionado muy cuidadosamente a partir de información de Inteligencia. Son objetivos militares y se tuvo mucho cuidado para no causar daños civiles colaterales”, ha sostenido, antes de detallar que entre los blancos figuraban “sedes centrales de las fuerzas talibán, sedes de brigada, batallón y sector, además de almacenes de munición, bases logísticas y refugios de terroristas”.

“Todos sus puestos, sus posiciones artilladas, sus posiciones de carros de combate, han sido eliminadas. Sus sedes de batallón y sector han sido eliminadas”, ha remarcado el portavoz castrense, que ha rechazado las “mentiras” sobre víctimas civiles. “No se ha atacado ninguna instalación civil. Son todo instalaciones militares”, ha reiterado.

En este contexto, ha avisado de que “los que ejecuten o faciliten cualquier acto de terrorismo en Pakistán no tendrán donde esconderse”, subrayando que la campaña de bombardeos constituye “una respuesta efectiva, inmediata y brutal” contra los talibán. “Es una respuesta merecida a los terroristas, sus facilitadores y sus agentes en la región”, ha enfatizado.

Asimismo, ha acusado a India de estar detrás de los últimos atentados registrados en Pakistán y ha sostenido que “detrás de cada ataque terrorista hay patrocinio, respaldo y diseño por parte de India”. “Su base de operaciones es el régimen talibán en Afganistán”, ha denunciado, unas imputaciones que Nueva Delhi ha negado en repetidas ocasiones.

“Quiero dejar clara una cosa: el opresor régimen talibán tiene que adoptar una elección clara: entre TTP, el Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA), Estado Islámico, Al Qaeda, terroristas y organizaciones terroristas, o Pakistán”, ha manifestado. “Pakistán lo ha dejado claro previamente, no es algo nuevo. Nuestra elección es absolutamente clara: es Pakistán por encima de todo”, ha concluido.

En paralelo, el Gobierno paquistaní ha proclamado a primera hora de este viernes una “guerra abierta” contra los talibán, tras la oleada de ataques de las fuerzas afganas durante la jornada del jueves que llevó a Islamabad a ordenar bombardeos sobre la capital afgana y sobre otras ciudades como Kandahar.

La escalada se produce pocos días después de que las autoridades afganas presentaran ante el Consejo de Seguridad de la ONU una denuncia por bombardeos paquistaníes en su territorio, asegurando que los ataques causaron la muerte de más de una decena de civiles. Islamabad respondió que las incursiones aéreas se dirigieron contra “campamentos y escondites terroristas” de TTP y del grupo yihadista Estado Islámico, en represalia por los recientes atentados suicidas perpetrados en suelo paquistaní.