Ampliación | Peter Magyar toma el mando en Hungría arropado por las felicitaciones de la UE

Peter Magyar asume el Gobierno húngaro con apoyo de la UE, promete desmantelar el legado de Orbán y presiona para desbloquear miles de millones en fondos europeos.

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Peter Magyar, en el Parlamento húngaro, se encamina a su ceremonia de investidura, a 9 de mayo de 2026 Europa Press/Contacto/David Balog

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El nuevo primer ministro húngaro, Peter Magyar, ha asumido oficialmente la jefatura del Gobierno este sábado en una ceremonia en Budapest, marcada por las felicitaciones de destacados dirigentes de la Unión Europea y por las expectativas de un deshielo en las relaciones con Bruselas tras años de choques con su antecesor, Viktor Orbán, que no acudió al acto.

“Enhorabuena a Peter Magyar por asumir el cargo de primer ministro de Hungría”, ha trasladado el presidente del Consejo Europeo, António Costa, en un mensaje publicado en redes sociales en el que ha destacado la “feliz coincidencia” entre la ceremonia y las celebraciones del Día de Europa que marca el nacimiento de la Comunidad Económica del Carbón y del Acero, germen de la Unión Europea.

El nuevo jefe de Gobierno ha asegurado que el triunfo electoral de abril abre una etapa distinta para Hungría. “Los húngaros nos han dado la autoridad para poner fin a décadas de estancamiento, para abrir un nuevo capítulo, y aprenderemos a vivir como una sola nación de nuevo”, ha manifestado ante el Parlamento.

Magyar tiene previsto intervenir también ante la multitud congregada frente al edificio del Parlamento en Budapest para festejar lo que el primer ministro electo ha descrito como el retorno a la democracia liberal. Como símbolo de este giro, la bandera de la Unión Europea ha vuelto a ondear ante la fachada neogótica por primera vez en 12 años, escenificando una ruptura con la línea cada vez más prorrusa y antieuropea seguida por Orbán desde su regreso al poder en 2010.

Respaldado por una supermayoría parlamentaria, Magyar ha prometido recuperar los bienes públicos malversados y desmantelar de raíz el entramado político construido por Orbán. Ha fijado además como límite finales de mayo para que los altos cargos afines al exmandatario, entre ellos el presidente, el fiscal general y los jueces más relevantes, presenten su dimisión.

Entre sus prioridades inmediatas figura el desbloqueo de más de 20.000 millones de dólares en fondos comunitarios, esenciales para reactivar la economía húngara y abrir espacio fiscal con el que financiar sus compromisos de campaña, como el refuerzo del gasto en sanidad y educación, sectores tradicionalmente relegados.

Con este objetivo, el Ejecutivo se propone rehacer las cuentas públicas de este año tras una revisión exhaustiva, según explicó el sábado a los medios Andras Karman, nuevo ministro de Finanzas. “Nos encontraremos en una situación muy difícil, pero saldremos adelante”, afirmó, según el portal de noticias 444.hu.

Para liberar estos recursos, incluidos casi 10.000 millones de euros que caducan después de agosto, Magyar se ha comprometido a actuar con rapidez para reforzar el Estado de derecho y atajar la corrupción sistémica. Su intención es cerrar antes de que termine el mes un nuevo acuerdo político con la UE que permita reanudar el flujo de fondos.

El florín húngaro se ha apreciado más de un 8 % frente al euro en lo que va de año ante la expectativa de que el dinero comunitario vuelva a llegar. El compromiso de Hungría de avanzar hacia la adopción del euro, a la que Orbán se oponía de forma tajante por considerarla una cesión de soberanía, también ha impulsado el atractivo de los activos húngaros.

Magyar reclama públicamente la dimisión del presidente

Uno de los momentos más tensos de la sesión se ha producido cuando Magyar ha interpelado directamente al presidente de la República, Tamas Sulyok, al que ha instado a abandonar el cargo por no haber frenado lo que definió como la deriva autocrática de Viktor Orbán.

“Tenga el coraje de irse”, ha declarado Magyar, antes de criticar al jefe del Estado por su pasividad mientras la democracia se destruía a su alrededor. “Es hora de irse con dignidad, mientras aún sea posible”, ha añadido Magyar antes de repetir que el presidente tiene de plazo hasta el 31 de mayo para dimitir porque “de ninguna manera” puede representar a los húngaros como jefe de Estado.

Tras escuchar el discurso con gesto imperturbable, Sulyok ha subido a la tribuna para recalcar que, al margen de las demandas del primer ministro, Hungría sigue sometida al imperio de la ley. “La supremacía del orden jurídico, que garantiza el orden y la previsibilidad, debe ser el principio rector contra quienes ejercen el poder en todo momento; la seguridad jurídica es un valor que debemos preservar en todas las circunstancias”, ha indicado.