Ampliación | Reino Unido castiga con nuevas sanciones a redes rusas de drones y trata de personas usadas en la guerra de Ucrania

Reino Unido impone sanciones a 35 personas y entidades rusas por drones y redes de trata que envían migrantes a combatir en Ucrania.

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Stephen Doughty, secretario de Estado británico para Europa y Norteamérica. Europa Press/Contacto/Lev Radin

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El Gobierno británico ha hecho públicas este martes nuevas medidas punitivas contra unas tres decenas de personas y organizaciones vinculadas tanto al desarrollo de drones para Rusia como a redes que “explotan migrantes” para enviarlos a combatir en Ucrania.

En total, son 35 los individuos y entidades señalados por este nuevo paquete de sanciones de Londres, entre los que se incluyen estructuras de trata de personas que se aprovechan de quienes se encuentran en situación vulnerable para canalizarlos “hacia la maquinaria bélica rusa”, de acuerdo con el comunicado difundido por el Ministerio de Exteriores de Reino Unido.

“Redes sancionadas por Reino Unido han estado reclutando de forma engañosa a inmigrantes extranjeros que buscan una vida mejor, enviándolos al frente como carne de cañón o empleándolos en fábricas de armas”, ha denunciado Exteriores.

El secretario de Estado de Sanciones, Stephen Doughty, ha calificado esta práctica de “bárbara” y ha subrayado el papel de Londres “para desmantelar la maquinaria bélica rusa” mediante este tipo de iniciativas, que buscan reforzar el apoyo a la defensa de Ucrania.

Las autoridades británicas han insistido además en que Rusia “continúa aterrorizando” Ucrania con el “uso indiscriminado” de drones. Solo en marzo de 2026, Moscú lanzó más de 200 aparatos diarios contra territorio ucraniano, el registro mensual más elevado hasta la fecha.

“Es probable que Rusia supere este sombrío récord por segundo mes consecutivo en abril”, ha advertido Exteriores. Con estas sanciones, Londres pretende golpear las cadenas de producción y suministro de componentes esenciales, así como la asistencia técnica que terceros países proporcionan a Moscú para la fabricación de estos sistemas no tripulados.

Entre los sancionados por proveer piezas y otros materiales a la industria militar rusa figuran compañías radicadas en Tailandia y China. En la lista de personas destaca Pavel Nikitin, cuya empresa fabrica el dron VT-40, un modelo barato y de producción a gran escala, junto a Polina Alexandrovna Azarnij.

Con apoyo del Estado ruso, Azarnij ha organizado el traslado de ciudadanos procedentes de Egipto, Irak, Costa de Marfil, Nigeria, Marruecos, Siria y Yemen hasta Ucrania, donde son enviados al frente con una preparación mínima y en condiciones precarias.

La Embajada de Rusia en Londres ha rechazado este nuevo paquete de sanciones, al que ha tildado de “ilegítimo” y “hostil”, y ha asegurado que no alterará el desarrollo de la guerra en Ucrania “a pesar de los grandilocuentes eslóganes de las autoridades británicas”.

En declaraciones a la agencia rusa TASS, la misión diplomática ha recalcado que “es precisamente Londres quien aviva las llamas del conflicto ucraniano, inyectando dinero y armamento al régimen de Kiev”.