Los Ejecutivos de Rusia e Irán han tratado este viernes el programa nuclear de Teherán, así como los recientes contactos indirectos entre responsables iraníes y estadounidenses en Omán y Suiza, en un contexto de creciente tensión y refuerzo militar de Estados Unidos en Oriente Próximo.
En este marco, los ministros de Exteriores de Rusia e Irán, Sergei Lavrov y Abbas Araqchi, han mantenido una conversación telefónica para “intercambiar puntos de vista sobre la situación en torno al programa nuclear iraní, incluidos los resultados de las conversaciones indirectas irano-estadounidenses en Ginebra”.
Según un comunicado del Ministerio de Exteriores ruso, Lavrov “reafirmó su apoyo al proceso de negociaciones, destinado a lograr soluciones políticas y diplomáticas justas que respeten los derechos legítimos de Irán, en línea con los principios del Tratado No Proliferación Nuclear (TNP)”.
De forma paralela, el Ministerio de Exteriores iraní ha señalado que ambos “abordaron las relaciones bilaterales y los acontecimientos a nivel regional e internacional” durante la llamada, en la que Araqchi “explicó las posiciones de la República Islámica de Irán sobre temas nucleares” y “enfatizó la seriedad de Irán a la hora de lograr avances en las conversaciones (con Estados Unidos) para lograr un acuerdo justo y equilibrado”.
El máximo responsable de la diplomacia iraní remarcó que dicho entendimiento con Washington “debe respetar los derechos e intereses de Irán, en línea con el TNP”, y elogió asimismo “las posiciones constructivas y posiciones de Rusia en círculos internacionales” sobre este expediente.
El jueves, el Kremlin advirtió del “aumento sin precedentes” de las tensiones en Oriente Próximo y reclamó contención tanto a Estados Unidos como a Irán, en un escenario marcado por el despliegue militar estadounidense en la región y por las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre un eventual ataque si fracasa la vía diplomática.
Horas antes, Araqchi había conversado con su homólogo egipcio, Badr Abdelati, a quien trasladó “los últimos acontecimientos relacionados con las negociaciones indirectas” con Estados Unidos, incluidos “los esfuerzos para sacar adelante negociaciones basadas en el respeto y los intereses mutuos”, de acuerdo con una nota del Ministerio de Exteriores.
Trump, que inicialmente había amenazado con una acción militar por la represión de las últimas protestas en Irán, pasó después a centrar sus advertencias en el programa nuclear iraní, que Teherán insiste en que persigue únicamente fines civiles y que se vio gravemente afectado por los bombardeos israelíes y estadounidenses de junio de 2025, en los que murieron más de 1.100 personas en el país asiático.
Desde entonces, las autoridades iraníes han expresado su desconfianza a retomar el diálogo con Washington a causa de dicha ofensiva, ejecutada en pleno proceso diplomático entre ambos países para cerrar un nuevo pacto nuclear, después de que el acuerdo firmado en 2015 quedara desvirtuado tras la retirada unilateral de Estados Unidos en 2018 por decisión del propio Trump.