El gobierno sirio ha reportado el fallecimiento de más de una decena de civiles, incluyendo niños, debido a una operación militar llevada a cabo por Israel en la localidad de Beit Yin, cerca de Damasco. Los enfrentamientos se intensificaron tras la incursión de las fuerzas israelíes, quienes cruzaron la frontera con el objetivo de capturar a miembros del grupo Yama Islamiya.
Desde el Ministerio de Exteriores de Siria, se ha emitido una condena rotunda hacia lo que describen como un “ataque criminal” de Israel, acusando a sus tropas de cometer “un ataque flagrante contra los habitantes y sus propiedades”. “Este acto desencadenó enfrentamientos entre los habitantes y la patrulla invasora, que finalmente se vio obligada a retirarse del territorio sirio”, declararon.
Posteriormente, se informó que el Ejército de Israel lanzó un ataque con artillería “brutal y deliberado” después de “el fracaso de su incursión”, lo cual fue descrito como “un crimen de guerra”. “Este ataque resultó en una masacre horrenda, con más de diez civiles muertos, entre ellos mujeres y niños, provocando además un considerable desplazamiento de residentes”, añadió el comunicado.
“Siria responsabiliza totalmente a las autoridades de ocupación israelíes por esta grave agresión y las consecuencias mortales y destructivas que ha provocado”, se afirmó en una publicación en la red social X. Además, se alertó sobre cómo estos actos “ponen en peligro la seguridad y estabilidad regional, en medio de una política sistemática de desestabilización e imposición de una realidad agresiva por la fuerza”.
En respuesta, Siria ha reiterado su solicitud al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y a la Liga Árabe para que “tomen medidas inmediatas para cesar estas políticas agresivas y las continuas violaciones por parte de Israel contra el pueblo sirio”, incluyendo la implementación de “medidas disuasivas para asegurar el cumplimiento del Derecho Internacional”.
“Siria seguirá ejerciendo su derecho legítimo de defender su tierra y su pueblo por todos los medios permitidos bajo el Derecho Internacional. Estos crímenes solo reforzarán nuestra determinación de defender nuestros derechos y soberanía, y nuestra oposición a toda forma de ocupación y agresión”, concluyó el comunicado.
Aunque no se ha especificado un número exacto de víctimas, el Dr. Taufiq Hasaba, director de la Oficina de Sanidad de Campiña de Damasco, confirmó a la agencia estatal SANA que hasta el momento se han registrado trece muertos y 24 heridos a raíz de la agresión israelí.
Por su parte, el Ejército de Israel ha reconocido la operación, indicando que el propósito era detener a sospechosos de Yama Islamiya, quienes estaban planeando ataques terroristas contra Israel. Durante el operativo, se enfrentaron a disparos de varios terroristas, lo que llevó a un intercambio de fuego y bombardeos por parte de la Fuerza Aérea. Se reportaron seis militares heridos, tres de ellos graves, todos evacuados a hospitales en Israel. “La operación ha sido completada. Todos los sospechosos han sido detenidos y varios terroristas han sido eliminados”, se agregó en el comunicado.
Yama Islamiya, establecido en los años sesenta como una extensión libanesa de los Hermanos Musulmanes, ha participado junto a Hezbolá y grupos palestinos armados en hostilidades contra Israel tras los ataques del 7 de octubre de 2023 en territorio israelí.