La aerolínea estadounidense de bajo coste Spirit Airlines ha comunicado este sábado el inicio del apagado definitivo de sus operaciones desde hoy y de forma escalonada, con “efecto inmediato”, después de fracasar las conversaciones con el Gobierno federal sobre un posible rescate de última hora que evitara la caída de la compañía y protegiera a sus más de 15.000 trabajadores.
“Con gran pesar, Spirit Airlines ha iniciado el cese ordenado de sus operaciones el 2 de mayo de 2026, con efecto inmediato”, ha anunciado la empresa en una nota oficial en la que detalla la cancelación de la totalidad de sus vuelos, así como la interrupción de su servicio de atención al cliente.
“Nos enorgullece el impacto que nuestro modelo de bajo coste ha tenido en la industria durante los últimos 34 años y esperábamos seguir atendiendo a nuestros pasajeros durante muchos años más”, ha añadido la que en 2025 llegó a situarse como la octava aerolínea más grande de EEUU por número de asientos, finalmente incapaz de superar su segunda bancarrota, condicionada en parte por el fuerte incremento del precio del combustible.
Este viernes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ya se mostraba dudoso ante la posibilidad de cerrar un acuerdo de rescate de última hora, valorado en unos 500 millones de dólares (alrededor de 426 millones de euros), que no ha logrado convencer a los acreedores de la compañía.
“Lo estamos analizando pero ninguna institución ha podido cerrar nunca un buen acuerdo. Me gustaría salvar esos empleos”, afirmó el mandatario horas antes de que se confirmara el cierre de Spirit, decisión que ha llevado a la puesta en marcha de un programa de ayuda de emergencia anunciado poco después por el secretario de Transporte, Sean Duffy.
Duffy responsabiliza en un comunicado a “las políticas radicales” del expresidente demócrata Joe Biden y de su secretario de Transporte, Pete Buttigieg, a quienes acusa de haber perjudicado gravemente a la aerolínea al vetar en 2024 su fusión con la también low-cost JetBlue. La suspensión de la operación fue ordenada por un tribunal federal tras una investigación de la autoridad antimonopolio estadounidense.
El plan impulsado por Duffy incluye el compromiso de varias aerolíneas para “ofrecer a los miembros del equipo de Spirit entrevistas de trabajo preferenciales con carácter prioritario” y contempla además tarifas especiales para los pasajeros de Spirit que han quedado en tierra tras la cancelación masiva de vuelos.