Ampliación | Tres muertos y 17 heridos en el mayor ataque con drones ucraniano contra Moscú desde el inicio de la guerra

Un masivo ataque con drones ucraniano contra Moscú deja tres muertos, 17 heridos y golpea una refinería clave y varias infraestructuras civiles.

2 minutos

Bandera de Rusia Europa Press/Contacto/Vladimir Smirnov
Añadir DEMÓCRATA en Google

Publicado

2 minutos

Al menos tres personas han perdido la vida este domingo, entre ellas una mujer, en el que se considera el ataque más intenso lanzado por el Ejército ucraniano contra la capital rusa y su región desde el comienzo de la guerra, con especial impacto en las localidades de Jimki y Mitischi, en las afueras de Moscú.

“Una mujer ha muerto después de que un dron impactara contra una vivienda particular en el distrito de Starbeievo, en Jimki. Otra persona quedó atrapada bajo los escombros. Equipos de rescate y respuesta están trabajando en el lugar”, ha informado el gobernador de la región de Moscú, Andrei Vorobiov, en sus redes sociales.

De acuerdo con los datos facilitados por Vorobiov, en Jimki un dron habría alcanzado una casa particular, provocando la muerte de una mujer y dejando a otra persona atrapada bajo los restos del edificio. Además, en la localidad de Pogorelki, en Mitischi, otro aparato no tripulado habría impactado contra una vivienda en construcción, causando la muerte de otras dos personas.

El gobernador ha añadido que en la ciudad de Istra cuatro personas han resultado heridas después de que otro dron dañara un bloque de pisos y seis casas unifamiliares. Por su parte, el alcalde de Moscú, Sergei Sobianin, ha indicado que, de los 80 drones detectados desde la medianoche del domingo, las defensas rusas han logrado derribar 64.

Las llegadas y salidas en los cuatro aeropuertos moscovitas se han visto afectadas desde la noche del sábado, con cancelaciones y retrasos de decenas de vuelos, aunque la operativa se ha ido restableciendo de manera gradual a lo largo de la jornada.

Ataque a una refinería clave de la región de Moscú

El dispositivo ucraniano ha tenido como uno de sus objetivos una importante refinería situada en el área de Moscú, donde el impacto de al menos un dron contra un puesto de control de acceso se ha saldado con 12 empleados heridos, la mayoría de ellos trabajadores de la construcción que se encontraban en la zona en el momento del ataque.

La instalación, perteneciente a Gazprom Neft, cuenta con una capacidad de procesado de aproximadamente 245.000 barriles diarios y figura entre los principales suministradores de combustible para toda el área metropolitana moscovita, lo que subraya la relevancia estratégica del objetivo.

En incidentes paralelos, otras cuatro personas resultaron heridas en un ataque con drones en Istra, mientras que un edificio de apartamentos en Dedovsk y seis viviendas particulares en la localidad de Agrogorodok sufrieron daños materiales.

El Ministerio de Defensa ruso ha informado de que, en el conjunto del país, las defensas antiaéreas derribaron 556 drones ucranianos durante la noche, una de las cifras más elevadas registradas desde que el Kremlin lanzó la invasión a gran escala de Ucrania en 2022.

Según el Estado Mayor ucraniano, Rusia respondió lanzando 287 drones contra territorio ucraniano desde la noche del sábado, con ataques nocturnos confirmados en las regiones de Dnipropetrovsk, Járkov y Jersón, que se han prolongado durante las primeras horas del domingo.

En su último mensaje en redes sociales, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha denunciado que los ataques rusos de esta semana contra el país han dejado al menos 52 muertos y 346 heridos por el lanzamiento de 3.170 drones de ataque, más de 1.300 bombas guiadas y 74 misiles de diversos tipos, la mayoría de ellos balísticos.