Tres secretarias de Estado laboristas del Ejecutivo británico encabezado por el primer ministro Keir Starmer han presentado este martes su renuncia, en plena oleada de presiones internas para que el líder del Partido Laborista abandone el cargo tras la debacle sufrida en las elecciones locales del pasado jueves.
La hasta ahora secretaria de Estado de Descentralización, Fe y Comunidades, Miatta Fahnbulleh, ha remitido una carta de dimisión al jefe del Gobierno en la que le insta a “hacer lo correcto por el bien del país y del partido” y a fijar “un calendario para una transición ordenada”.
En la misiva, difundida en sus redes sociales, Fahnbulleh reivindica el “privilegio” de haber formado parte de un Ejecutivo que “trabaja arduamente en todos los niveles para lograr el cambio que el país necesita” y recuerda su etapa como secretaria de Estado de Consumidores de Energía y, posteriormente, al frente de Descentralización, Fe y Comunidades.
“Aunque se han logrado avances, no hemos actuado con la visión, la rapidez y la ambición que exige nuestro mandato de cambio. Tampoco hemos gobernado como un Partido Laborista claro en sus valores y firme en sus convicciones”, ha lamentado, subrayando que Starmer ha cometido “errores” como los recortes a servicios sociales.
“El mensaje en las puertas de los hogares fue claro: usted, primer ministro, ha perdido la confianza y la credibilidad del público”, ha recalcado, al tiempo que advierte de que Reino Unido se enfrenta a “enormes desafíos” y de que la ciudadanía reclama “a gritos la magnitud de cambio que esto requiere”.
Por su parte, la secretaria para las Víctimas y la Violencia contra las Mujeres y las Niñas, Alex Davies-Jones, ha manifestado en su carta de renuncia que se siente orgullosa de “haber impulsado cambios trascendentales que ayudarán a salvar vidas y a cambiar el rumbo del debate”.
“Era necesario hacer más y, por lo tanto, con gran pesar, siento que no tengo más remedio que dimitir. La magnitud de las derrotas electorales en el Senedd Cymru y en todo Reino Unido ha sido catastrófica. El país ha hablado y debemos escuchar”, ha expuesto en la misiva, también publicada en redes sociales.
En este contexto, ha pedido a Starmer que adopte “medidas audaces y radicales”. “Sé que usted es un hombre bueno y honesto”, ha añadido, expresando su deseo de que actúe “en interés del país y establezca un calendario para su dimisión”.
Del mismo modo, la secretaria de Estado para la Protección y la Lucha contra la Violencia hacia las Mujeres y las Niñas, Jess Phillips, ha descrito igualmente a Starmer como “hombre bueno” en su carta de renuncia, aunque ha puntualizado que “eso no es suficiente”, según la misiva citada por Sky News.
“Quiero que un gobierno laborista funcione y me esforzaré, como siempre, por su éxito y popularidad, pero no veo el cambio que creo que yo, y el país, esperamos, por lo que no puedo seguir sirviendo como secretaria bajo el liderazgo actual”, ha señalado.
Phillips ha agradecido al primer ministro su respaldo en la lucha contra la violencia machista, pero le ha reprochado que solo actúe forzado por las circunstancias y que haya bloqueado una propuesta legislativa destinada a restringir la difusión o captación de imágenes explícitas por parte de menores.
“Podríamos hacer esto posible en todos los teléfonos y dispositivos del país. Podríamos detener este abuso. Me ha costado un año lograr que aceptaras siquiera amenazar con legislar en este ámbito (...) El anuncio debía ser en marzo, sigo con la promesa de que esto sucederá en junio; he dejado de creer. ¿Cuántos niños se han quedado sin una red de seguridad mientras nos entreteníamos y nos preocupábamos por los directivos de empresas tecnológicas?”, ha planteado.
Esta nueva sacudida interna en el laborismo se produce tras el desplome del partido en los comicios locales, en los que la formación de ultraderecha Reform, liderada por Nigel Farage, ganó terreno. Pese a ello, Starmer resiste las demandas de sus críticos y ha rechazado dimitir, alegando que dar ese paso solo profundizaría el “caos” político en el país.