El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reiterado este martes que las autoridades de Irán “saben lo que deben hacer” para no quebrar el alto el fuego pactado a comienzos de abril con la mediación de Pakistán, una tregua que el propio mandatario decidió prolongar sin fecha límite. Además, ha insistido en que el país asiático debería ondear “la bandera blanca de la rendición”.
El inquilino de la Casa Blanca ha vuelto a menospreciar la capacidad militar iraní en unas declaraciones ante la prensa. Cuestionado sobre qué podría considerarse una ruptura del acuerdo entre Washington y Teherán, se ha limitado a repetir que las autoridades del país persa “saben lo que deben hacer”.
“Ya lo descubriréis”, ha señalado ante los periodistas presentes en el Despacho Oval. “Saben lo que tienen que hacer y, lo que es más importante, saben lo que no deben hacer”, ha añadido, antes de insistir en que las Fuerzas Armadas estadounidenses han diezmado a la Armada iraní, que ahora “está compuesta por botes pequeños”.
En este contexto, el dirigente estadounidense ha intentado de nuevo restar importancia a la ofensiva, describiéndola como una “pequeña escaramuza militar”. “La llamo escaramuza porque Irán no tiene ninguna posibilidad. Nunca la han tenido. Lo saben”, ha indicado, después de haber calificado el choque el día anterior como “miniguerra”.
Trump ha insistido también en que Teherán “quiere llegar a un acuerdo”. “¿Y quien no querría? Cuando su ejército haya desaparecido por completo, podremos hacerles lo que queramos”, ha afirmado, antes de remarcar que “debería ondear la bandera blanca de la rendición”. “Eso es precisamente lo que necesitan: deberían ondear la bandera blanca de la rendición”, ha subrayado.
En otro momento de su intervención, el presidente ha censurado que los representantes iraníes “juegan a sus juegos”. “Lo que no me gusta de Irán es que me hablan con un gran respeto y luego salen en televisión y dicen: 'No hemos hablado con el presidente. No lo hemos hecho'”, ha explicado.
El mandatario ha sacado pecho del bloqueo impuesto a los puertos iraníes, que ha descrito como “asombroso, como una roca”, y ha asegurado que “nadie va a desafiarlo”. Preguntado por la opción de armar a la oposición iraní, se ha limitado a plantear “por qué no protestan”. “No quiero decir eso, pero sí quiero decir, la gente pregunta: ¿por qué no protestan?”, ha apuntado.
Más tarde, el secretario de Estado, Marco Rubio, ha instado a las autoridades iraníes a “aceptar la realidad”, “tomar una decisión sensata” y regresar a la mesa de diálogo, defendiendo que este paso podría abrir la puerta a la “reconstrucción, la prosperidad y la estabilidad”, mientras que la alternativa sería el “aislamiento, colapso económico y una derrota total”.
“Realmente no deberían poner a prueba la voluntad de Estados Unidos”, ha advertido en una comparecencia en la que ha mencionado el Proyecto Libertad, la iniciativa “humanitaria” de la Administración Trump para facilitar la salida de los buques retenidos en el golfo Pérsico por el cierre del estrecho de Ormuz. “Esta no es una operación ofensiva. Es una operación defensiva, y lo que eso significa es muy simple: no se dispara a menos que nos disparen primero. No los estamos atacando, pero si nos atacan a nosotros o atacan un barco, hay que responder”, ha remachado.