El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, difundió este viernes en su plataforma Truth Social un vídeo en el que el expresidente Barack Obama y su esposa, Michelle, aparecen caricaturizados como una pareja de monos. La Casa Blanca ha tratado de rebajar la polémica, denunciando la “falsa indignación” de los demócratas, aunque la grabación fue eliminada horas más tarde de la cuenta del mandatario.
La imagen se ve fugazmente en uno de los numerosos vídeos de tono conspirativo que Trump acostumbra a compartir en su red social. Casi todo el metraje procede del portal ultraconservador Patriot News Outlet y se centra en la supuesta manipulación de las elecciones de 2020, unas acusaciones que Trump mantiene desde entonces sin aportar pruebas.
A los 59 segundos, el vídeo se interrumpe con una breve animación en la que los rostros del matrimonio Obama aparecen superpuestos sobre dos simios durante apenas un par de segundos, antes de retomarse el contenido original.
La pieza animada se atribuye al usuario de X “xerias_x”, que celebra en su cuenta la difusión de su creación, integrada en un vídeo generado con inteligencia artificial titulado Trump: Rey de la Selva, fechado el 24 de octubre de 2025. En ese corto, de tono agresivo, los rostros de varios dirigentes políticos se insertan en cuerpos de animales que se inclinan ante Trump, cuya cara figura sobre el cuerpo de un león.
Según un miembro del personal citado por la cadena CNN, la Casa Blanca ha achacado la publicación del vídeo a un error de un funcionario y sostiene que Trump desconocía la parte relativa a los Obama cuando se compartió en Truth Social.
Previamente, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, había quitado hierro al asunto y defendido que las críticas en redes sociales no son más que una muestra de “falsa indignación”.
“Esta imagen forma parte de un vídeo de Internet que describe al presidente Trump como el rey de la jungla y a los (opositores) demócratas como personajes de 'El Rey León'”, ha manifestado Leavitt en un comunicado enviado a los medios estadounidenses.
“Por favor, pongamos fin a la falsa indignación y vamos a informar de cosas que realmente importan al público estadounidense”, ha remachado la portavoz. El vídeo acabó borrado horas después.
Reacción de los demócratas y críticas internas
Antes de que la grabación fuera retirada, la dirección del Partido Demócrata reaccionó con dureza contra las imágenes difundidas por Trump. Los líderes en el Senado y en la Cámara de Representantes, Chuck Schumer y Hakeem Jeffries, encabezaron las condenas públicas.
“Racista. Vil. Aberrante”, ha condenado Schumer en redes sociales. “Es peligroso y degrada a nuestro país”, ha añadido antes de instar a Trump a que “borre inmediatamente” el vídeo y “pida disculpas a Barack y Michelle Obama, dos grandes americanos” que dejan a Trump “como un hombre diminuto y envidioso”.
Jeffries, tras describir a Trump como un “perdedor vil, desquiciado y maligno”, elogió a los Obama como dos “estadounidenses brillantes, compasivos y patriotas” que “representan lo mejor de este país” y reclamó al líder republicano en el Senado, John Thune, que denuncie la “repugnante intolerancia” exhibida por el presidente estadounidense.
En el lado republicano ha predominado el silencio, con la excepción de Tim Scott, único senador negro del grupo conservador en la Cámara Alta, que ha censurado sin matices el contenido. “He estado rezando para que fuera falso porque es la cosa más racista que he visto en esta Casa Blanca. El presidente debería eliminarlo”, ha manifestado.
Trump se niega a pedir perdón
El presidente ha dejado claro que no tiene intención de disculparse, alegando que el error no fue suyo, pese a admitir que vio el inicio del vídeo antes de publicarlo, aunque sin revisarlo por completo.
“Simplemente miré la primera parte y trataba sobre el fraude electoral y las máquinas, lo corruptas que son, lo repugnantes que son. Luego se lo di a la gente para que lo revisara todo, pero supongo que alguien no lo hizo y publicó algo, lo retiramos”, ha aseverado en declaraciones a los medios de comunicación a bordo del Air Force One.
Aun así, el mandatario estadounidense ha indicado que habló con el senador Scott, una conversación que ha calificado como “genial”, asegurando que “lo entendió al 100%”.