Las autoridades yemeníes reconocidas por la comunidad internacional han informado este miércoles de un ataque con explosivos dirigido contra un convoy de las fuerzas progubernamentales al norte de la ciudad portuaria de Adén, en el que han perdido la vida al menos cinco soldados y otros tres han resultado heridos.
En la caravana se desplazaba el general Hamdi Shukri, máximo responsable de las progubernamentales Brigadas de Gigantes y encargado de coordinar la seguridad en el sur de Yemen junto a las fuerzas saudíes. Hasta el momento, ninguna organización ha asumido la responsabilidad de esta acción.
El presidente del Consejo Presidencial de Liderazgo, Rashad al Alimi, ha reclamado mediante un comunicado que se adopten todas las medidas necesarias para detener a los implicados en el "atentado terrorista" y ponerles a disposición judicial, tras mantener una conversación telefónica con Shukri, que ha salido con vida del ataque.
Más tarde, su oficina ha subrayado que el ataque "representa un eslabón más en una cadena de intentos desesperados por perturbar la seguridad y sembrar la confusión en una coyuntura nacional crítica", en un momento en el que "el Estado, con apoyo de Arabia Saudí, avanza hacia la unificación de la toma de decisiones en materia de seguridad".
Del mismo modo, el organismo se ha comprometido a "perseguir a los responsables y a quienes les respaldan, conspiran con ellos o les financian", y ha recalcado que "no dudará en tomar todas las medidas disuasorias necesarias conforme a la ley".
"El Estado se encuentra en una confrontación abierta contra el terrorismo, al que considera una amenaza existencial para la soberanía, la estabilidad y el desarrollo. El momento en que se cometió este crimen y la naturaleza de sus objetivos revelan el alcance de la peligrosa colusión entre grupos terroristas y redes de contrabando, en un intento por socavar los cimientos de la seguridad nacional y debilitar la capacidad del Estado para proteger sus logros", ha manifestado.
A comienzos de enero, el Gobierno de Yemen reconocido por la comunidad internacional comunicó que las fuerzas separatistas del Consejo de Transición del Sur se habían retirado de la provincia oriental de Hadramut, escenario junto a la gobernación de Al Mahra de la ofensiva secesionista lanzada a finales del año pasado.
Las fuerzas yemeníes respaldan a las autoridades reconocidas internacionalmente --sostenidas por la coalición internacional encabezada por Arabia Saudí--, que mantienen su sede en Adén desde que los hutíes se hicieron con el control de la capital, Saná, y de otras áreas del noroeste y el oeste del país en 2015.