Al menos una persona ha perdido la vida y más de una veintena han resultado heridas tras un nuevo ataque lanzado por el Ejército ruso contra la ciudad ucraniana de Odesa, situada en la costa del mar Negro. El bombardeo ha afectado a varios edificios de viviendas, una guardería y otras infraestructuras civiles.
El gobernador de Odesa, Serhi Lisak, ha señalado en un comunicado que los equipos de emergencia localizaron el cuerpo sin vida de un hombre durante la inspección de uno de los inmuebles alcanzados en el barrio de Peresip. Ha trasladado sus condolencias a los allegados de la víctima y ha subrayado que las operaciones de búsqueda continúan en la zona afectada.
Según Lisak, 22 personas han resultado heridas en este ataque y un total de 43 viviendas presentan daños materiales. “Hay tres desaparecidos”, ha advertido, por lo que no se descarta que el balance mortal pueda incrementarse en las próximas horas.
En paralelo, el Ejército ruso ha atacado con drones infraestructuras energéticas en la región de Mikolaiv, tal y como ha informado el jefe de la administración militar regional, Vitali Kim. Ha detallado que las defensas antiaéreas ucranianas lograron derribar diez drones en esta zona del sur del país.
Kim ha explicado además que, a consecuencia de los impactos y de la caída de restos de los aparatos derribados, una vivienda en Olshanska ha quedado destruida y otras dos han sufrido daños. En este incidente, “una mujer de 59 años ha sido herida” y se encuentra en estado “grave”, por lo que ha sido trasladada a un hospital de la capital regional del mismo nombre.
Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha condenado “un ataque brutal con drones” por parte de Rusia y ha asegurado que Moscú lanzó “más de 50” aparatos aéreos no tripulados contra la ciudad, “con la infraestructura energética e instalaciones civiles como principal objetivo”. “Uno de los drones rusos alcanzó un lugar de rezo de cristianos evangélicos”, ha precisado.
Ha añadido que “otras regiones han estado también bajo ataque durante la noche: Leópolis, Dnipropetrovsk, Odesa, Sumi y Járkov”. “Los rusos atacaron instalaciones energéticas y otra infraestructura crítica”, ha indicado, al tiempo que ha remarcado que, en total, las fuerzas rusas lanzaron 165 drones contra el territorio ucraniano.
En este contexto, Zelenski ha subrayado que “cada ataque ruso erosiona la diplomacia en marcha y socava los esfuerzos de los socios que están ayudando a poner fin a esta guerra”, en referencia a los recientes contactos entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos en Emiratos Árabes Unidos (EAU) para tratar de alcanzar un acuerdo de paz.
Ha recalcado además: “Esperamos que Estados Unidos, Europa y otros socios no se queden callados y recuerden que lograr una paz verdadera requiere presión precisamente sobre Moscú: sanciones, el bloqueo de las operaciones rusas y toda la infraestructura de la flota petrolera rusa”.
“Sin presión sobre el agresor, las guerras no se detienen, al igual que no se detienen sin el apoyo a quienes defienden la vida”, ha afirmado. “Se necesita un apoyo estable para nuestro pueblo y nuestros soldados, y una aplicación más rápida de los acuerdos”, ha añadido, antes de agradecer a “todos” los países que respaldan a Kiev frente a la invasión rusa iniciada en febrero de 2022.