Las fuerzas de seguridad de Israel han abatido este lunes a un palestino durante una operación en el campo de refugiados de Qalandia, ubicado entre Jerusalén y Kafr Aqab, según han denunciado las autoridades palestinas, que aseguran que los agentes mantienen bajo su custodia el cadáver del hombre fallecido.
En un escueto comunicado difundido en redes sociales, la Autoridad General de Asuntos Civiles ha identificado al muerto como Aiman Rafiq Muhamad al Hashlamun, de 30 años, mientras que el Ministerio de Sanidad de la Autoridad Palestina ha recalcado que las fuerzas israelíes “retienen su cuerpo”.
Por su parte, la Policía de Israel ha indicado, de acuerdo con el diario ‘The Times of Israel’, que el sospechoso habría disparado contra los efectivos israelíes tras bajar de un vehículo, lo que motivó que los agentes respondieran con fuego real. Ningún miembro de las fuerzas de seguridad habría resultado herido en el incidente.
Tras el suceso, Abú Obeida, portavoz del brazo armado del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), las Brigadas Ezeldín al Qasam, ha manifestado el “orgullo” del grupo por las acciones de Al Haslamun al “hacer frente a las fuerzas de ocupación que irrumpieron en el campamento de refugiados de Qalandia”, sin atribuirse expresamente el ataque, según ha informado el diario ‘Filastin’.
Asimismo, ha elogiado las acciones de otro palestino armado que murió a finales de abril por disparos de soldados israelíes en la localidad cisjordana de Silwad y ha subrayado que “estos actos de resistencia no son inusuales para los muyahidín en Cisjordania”. “Muestran la fortaleza de nuestro pueblo, su rechazo a la injusticia y su relación nacional con la ocupación”, ha añadido.
“Hacemos un llamamiento a la valiente juventud de nuestro pueblo para que se enfrente, con todas sus fuerzas, a los soldados de la ocupación y a sus bandas de violadores que están profanando diversas zonas de la Cisjordania ocupada”, ha señalado Abú Obeida, que ha instado a “no permitir que se impongan nuevas realidades sobre el terreno” y a “tener claro que los palos y los cuchillos son tan eficaces contra los sionistas como los ataques con misiles”.
El episodio se produce en un contexto de intensificación de los ataques de colonos y de las incursiones de las fuerzas de seguridad israelíes desde el 7 de octubre de 2023, fecha de los ataques contra Israel liderados por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás). No obstante, ya en los nueve primeros meses de ese año se habían registrado cifras sin precedentes en dos décadas de palestinos muertos en estos territorios, desde la Segunda Intifada.