El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha planteado este viernes el nombramiento del responsable de la Inteligencia militar, Kirill Budanov, como nuevo jefe de la Oficina Presidencial. De este modo, pasaría a ocupar el puesto de Andri Yermak, que ha perdido influencia en los últimos meses tras presentar su dimisión por graves acusaciones de corrupción.
Zelenski ha subrayado que Budanov “cuenta con una experiencia especial” en materia de seguridad, diplomacia y en el desarrollo de las Fuerzas Armadas, ámbitos en los que se centrará de ahora en adelante la Oficina Presidencial. “Ucrania necesita ahora centrarse más” en estos frentes, ha recalcado.
Según ha explicado el mandatario en un mensaje publicado en su canal de Telegram, Budanov ya tiene la misión de fijar nuevos parámetros y líneas de actuación para la defensa y el fortalecimiento del Estado ucraniano.
El nuevo responsable de la Oficina Presidencial ha expresado su agradecimiento por la confianza del jefe del Estado y ha remarcado que el puesto es “un honor y una responsabilidad en un momento histórico para Ucrania”.
“Continúo mi servicio a Ucrania. Considero el cargo de jefe de la oficina del presidente como una gran responsabilidad con el país”, ha indicado en Telegram, donde también ha dado las gracias a todas las personas que han colaborado con él durante estos años.
“Debemos seguir haciendo nuestra parte: derrotar al enemigo, defender a Ucrania y trabajar por una paz justa. ¡Sigamos luchando juntos por un futuro libre y seguro para Ucrania!”, ha manifestado Budanov.
La caída de Yermak y la operación ‘Midas’
El 28 de noviembre de 2025, Yermak, considerado hasta entonces uno de los hombres más cercanos a Zelenski y auténtico ‘número dos’ del poder en Kiev, presentó su renuncia tras verse implicado en un nuevo caso de corrupción que salpica al Ejecutivo.
Ese mismo día, las agencias anticorrupción ucranianas, a las que él y Zelenski intentaron meses antes someter al control de la Fiscalía —un plan que tuvieron que revertir ante las críticas de sus socios internacionales— registraron su vivienda en el marco de una causa por presuntos sobornos en la empresa pública de energía nuclear Energoatom.
La operación, denominada ‘Midas’, destapó la presunta implicación de varios altos cargos del Gobierno ucraniano en una red de corrupción mediante la que habrían recibido sobornos y desviado fondos por un importe de cien millones de dólares.
Los investigadores sostienen que percibieron pagos de compañías contratistas de Energoatom encargadas de reforzar las infraestructuras energéticas, en un contexto en el que millones de ucranianos sufren cortes de luz y apagones provocados por los ataques rusos.
La causa señala al empresario y antiguo socio de negocios de Zelenski, Timur Mindich, como supuesto líder de una trama en la que también figurarían el ministro de Justicia, German Galushchenko, asesores presidenciales y empleados de Energoatom.
Mindich es cofundador, junto con Zelenski, del estudio Kvartal 95, plataforma que lanzó la carrera del actual presidente como cómico. En paradero desconocido, se le atribuye la creación y dirección de una organización criminal destinada a blanquear dinero procedente de sobornos, así como a presionar a varios altos funcionarios para asegurarse contratos públicos con los que habría obtenido beneficios ilícitos.
Este caso se considera el mayor escándalo de corrupción que ha sacudido al Gobierno ucraniano desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022. No obstante, durante este periodo han salido a la luz otras tramas, como la que afectó al Ministerio de Defensa en 2023, en plena ofensiva de Kiev por cumplir los estándares internacionales anticorrupción de los que dependen sus aspiraciones de integración en la Unión Europea.