El Ejecutivo argelino ha comunicado la plena normalización de sus vínculos diplomáticos con Níger y el retorno de los embajadores a sus destinos en Argel y Niamey, tras la crisis abierta en abril de 2025 por el derribo de un dron maliense, que desencadenó una reacción conjunta de los países de la Alianza de Estados del Sahel (AES) --Malí, Níger y Burkina Faso--.
En una nota difundida en redes sociales, el Ministerio de Exteriores de Argelia ha señalado que el presidente Abdelmayid Tebune “ha dado instrucciones para la vuelta a Niamey, con efecto inmediato, del embajador de Argelia acreditado en la hermana República de Níger”.
El departamento ha precisado que “esta decisión tiene lugar tras la vuelta a Argelia y el reinicio de sus funciones, este 12 de febrero, del embajador de Níger acreditado en Argelia”, antes de remarcar que este gesto refleja la “gran importancia” que concede Tebune “al refuerzo de las relaciones de hermandad, cooperación y buena vecindad” con Niamey.
Exteriores ha añadido que “esta medida favorecerá sin duda el relanzamiento de la tradición de diálogo político bilateral al más alto nivel, la reanudación de la cooperación multifacética iniciada entre los dos países hermanos y la materialización de proyectos estratégicos en beneficio de la integración regional y continental”.
Con estos pasos, Argel y Niamey avanzan en la recomposición de unas relaciones deterioradas por el incidente de abril, cuando Argelia derribó un dron de Malí, originando una crisis que se extendió por el Sahel tras meses de cruces de acusaciones entre Argel y Bamako.
La destrucción del aparato llevó a los miembros de la AES --bloque formado por las juntas militares llegadas al poder mediante golpes de Estado en estos tres países, que abandonaron la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) en respuesta a las críticas y sanciones por dichas asonadas-- a llamar a consultas a sus representantes diplomáticos en Argelia, medida a la que Argel respondió retirando igualmente a sus embajadores.
En las últimas semanas, sin embargo, se han intensificado los gestos de acercamiento entre Argelia y Níger, entre ellos una invitación cursada recientemente por Tebune al jefe de la junta nigerina, Abdourahmane Tchiani, para que efectúe una visita oficial, así como el viaje en enero de una delegación argelina a Niamey.
En contraste, el clima entre Argelia y Malí continúa siendo tenso. Bamako acusa a su vecino de inmiscuirse en sus asuntos internos y de tolerar en su lado de la frontera la presencia de grupos yihadistas y combatientes tuareg separatistas que operan en territorio maliense, sobre todo en el norte del país.