Este domingo ha comenzado en Perú una jornada electoral clave para el futuro del país, con más de 27 millones de ciudadanos llamados a las urnas. A las 15:00 horas (hora local), se había registrado un 66% de participación, un incremento significativo respecto a las elecciones anteriores. A esta hora, Keiko Fujimori se mantiene como la principal favorita en los sondeos, pero el sistema electoral, con 35 candidatos, sugiere que las elecciones probablemente desembocarán en una segunda vuelta prevista para el 7 de junio. El alto número de aspirantes refleja la fragmentación política de un país que ha vivido años de inestabilidad institucional.
Un panorama electoral complejo
La jornada electoral de hoy es una de las más fragmentadas en la historia reciente de Perú, con un voto disperso y una creciente presencia de candidatos ultraconservadores. Keiko Fujimori (Fuerza Popular) sigue siendo la favorita, con alrededor del 14,5% de apoyo, pero no se espera que consiga la mayoría absoluta. Su principal contendiente, Carlos Álvarez (País para Todos), se presenta como un "outsider" que ha crecido en apoyo durante la campaña, mientras que Rafael López Aliaga (Renovación Popular), exalcalde de Lima, también sigue en la contienda.
Perú ha sido golpeado por una década de inestabilidad política, marcada por la caída de cuatro presidentes y escándalos de corrupción que han erosionado la confianza en las instituciones del país. El voto obligatorio no ha impedido que el abstencionismo sea alto, especialmente debido a factores económicos y geográficos. La ciudadanía está profundamente dividida y ocho de cada diez peruanos creen que la mayoría de los políticos son corruptos, según diversos estudios.
El peso de la corrupción y la inseguridad
En un contexto de creciente inseguridad y crisis institucional, el electorado ha mostrado una inclinación por candidatos de derecha. Las principales preocupaciones son la delincuencia y la corrupción, con propuestas de mano dura para combatir ambos problemas. Carlos Álvarez, un humorista televisivo, ha sido uno de los más vocales en este sentido, ofreciendo propuestas de pena de muerte y cadena perpetua para ciertos delitos.
Keiko Fujimori sigue siendo la principal favorita, aunque su apoyo no es suficiente para garantizar la victoria en primera vuelta. El voto conservador sigue siendo el más consolidado, mientras que la izquierda está fragmentada y debilitada tras el gobierno de Pedro Castillo, cuyo desgaste ha favorecido a las opciones conservadoras.
Perspectivas económicas de Perú
A pesar de la crisis política, Perú mantiene una economía sólida, con un crecimiento cercano al 3% y una inflación contenida. El país sigue siendo uno de los mayores productores de cobre, un sector clave que refuerza su presencia en el comercio internacional. Sin embargo, los expertos advierten que la incertidumbre política podría afectar a su potencial de crecimiento.
En el ámbito territorial, el voto progresista sigue siendo fuerte en el sur andino de Perú, mientras que el norte y las grandes ciudades muestran una inclinación más conservadora. Además, estas elecciones marcan el regreso al sistema bicameral, con la incorporación de un Senado, lo que cambia el equilibrio político e institucional del país.