El Ejército de Ecuador ha informado este lunes de la captura de uno de los jefes de la banda criminal Los Tiguerones, en el marco del toque de queda impuesto en las provincias de Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas. La operación, que tuvo lugar durante las primeras horas de la restricción, se saldó con más de 250 detenciones, según fuentes oficiales.
“El Ejército ecuatoriano, como parte de las Fuerzas Armadas y mediante información de inteligencia militar, ha ejecutado una operación en la madrugada de hoy en el cantón Santa Lucía, provincia del Guayas, logrando la aprehensión del ciudadano Bryan Macías, alias 'La Perris', identificado como cabecilla del grupo delincuencial organizado Los Tiguerones, responsable de liderar la red de extorsiones en este cantón”, informó el estamento militar en redes sociales.
Interceptado en intento de fuga con arma de fuego
Según el comunicado, Macías intentó escapar en un vehículo, pero fue interceptado pocos kilómetros más adelante por los agentes. En el momento de su detención, se le encontró un arma de fuego, consolidando su implicación en actividades delictivas del grupo.
Este dirigente forma parte de los 253 arrestados en la primera noche del toque de queda, por violar la restricción y por porte ilegal de armas, según el Ministerio del Interior del país.
La Policía Nacional recordó que el toque de queda sigue activo entre las 23.00 y las 5.00 horas en las cuatro provincias mencionadas. “Durante este periodo no se emitirán salvoconductos y las personas que tengan vuelos programados deberán movilizarse portando los documentos que avalen su viaje”, advirtieron las autoridades.
Despliegue masivo contra el crimen organizado
El Gobierno del presidente Daniel Noboa ha movilizado cerca de 75.000 miembros de las fuerzas de seguridad, incluyendo más de 30.000 militares y más de 35.000 policías, con el objetivo de combatir la minería ilegal, el narcotráfico y las estructuras del crimen organizado.
El estado de excepción se decretó previamente ante la existencia de un “conflicto interno armado” provocado por la acción de grupos catalogados como “terroristas”, entre los que destacan Los Águilas, Los Lobos, Latin Kings, Los Tiburones y el cártel de Los Choneros.
Con esta operación, las autoridades ecuatorianas buscan recuperar el control de territorios afectados por la violencia organizada y enviar un mensaje firme a las bandas criminales del país.