El Ejecutivo de Austria ha comunicado este lunes la expulsión de tres miembros del personal de la Embajada de Rusia en Viena ante las sospechas de que estarían implicados en actividades de espionaje. Al mismo tiempo, el Gobierno ha subrayado que las autoridades están poniendo en marcha “acciones decisivas” frente a estas presuntas operaciones, que califica como “un problema de seguridad” para el país.
“El espionaje es un problema de seguridad para Austria. En este Gobierno, hemos cambiado de rumbo y estamos adoptando acciones decisivas contra esto”, ha señalado la ministra de Exteriores austriaca, Beate Meinl-Reisinger, en unas declaraciones remitidas a Europa Press por su portavocía, que ratifica asimismo las informaciones difundidas por la cadena pública ORF acerca de la expulsión de los tres diplomáticos rusos.
La jefa de la diplomacia austriaca ha insistido en que las autoridades han transmitido esta nueva línea política “de forma inequívocamente clara, también en lo relativo a la batería de antenas en la Embajada rusa”. “Esta claro: es inaceptable que la inmunidad diplomática sea usada para llevar a cabo labores de espionaje”, ha añadido Meinl-Reisinger.
En esta línea, ha remarcado que “al endurecer la ley sobre espionaje en el Código Penal, el Gobierno federal está dando un nuevo paso a la hora de evitar el espionaje extranjero en Austria”.
La reacción de la representación diplomática rusa en Viena ha sido inmediata. La Embajada ha condenado la “indignante decisión” de las autoridades austriacas, que alcanza tanto a “empleados de la Embajada rusa y de la misión permanente ante la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE)”.
“Consideramos este último paso hostil por parte de las autoridades austriacas como completamente injustificado, motivado políticamente y totalmente inaceptable”, ha señalado la legación en un comunicado difundido en redes sociales, donde ha recalcado que, “al igual que en casos previos similares, ha sido adoptado sin pruebas de las supuestas violaciones de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas”.
En el mismo mensaje, la Embajada ha advertido de que Moscú dará “una dura respuesta a estas acciones totalmente imprudentes por parte de Austria”. “Viena tiene total responsabilidad en el mayor deterioro de las relaciones bilaterales, que ya están en su punto más bajo en la historia moderna”, ha concluido.