Bad Bunny firma el descanso de la Super Bowl más latino y lanza un mensaje de unidad frente a Trump

El artista puertorriqueño se convierte en el primer solista hispanohablante en liderar el ‘halftime show’ de la final de la NFL, en una actuación cargada de simbolismo cultural y lectura política que ya divide a Estados Unidos

3 minutos

El artista puertorriqueño Bad Bunny  Europa Press/Contacto/Ramon ''Tonito'' Zayas

El artista puertorriqueño Bad Bunny Europa Press/Contacto/Ramon ''Tonito'' Zayas

Comenta

Publicado

Última actualización

3 minutos

El primer ‘halftime show’ liderado por un solista en español

Bad Bunny ha protagonizado este domingo el espectáculo del descanso de la final de la NFL, convirtiéndose en el primer solista latino de habla hispana en encabezar el escenario más visto del planeta.

La actuación tuvo lugar en el Levi’s Stadium de Santa Clara (California), durante la Super Bowl 2026, que enfrentó a New England Patriots y Seattle Seahawks, y llega solo una semana después de que el artista hiciera historia al ganar el Grammy al álbum del año con un disco íntegramente en español, DeBÍ TiRAR Más FOTOS.

El montaje escénico y el vestuario evocaron de forma explícita los paisajes agrícolas y la memoria cultural de Puerto Rico, con referencias visuales a los campos de caña de azúcar y una estética que rompió con el canon clásico del espectáculo anglosajón del descanso.

Colaboraciones y cierre con mensaje político

Durante el show, Bad Bunny estuvo acompañado por Lady Gaga y Ricky Martin, que interpretó Lo que le pasó a Hawaii, una de las canciones del propio Bad Bunny.

El cierre fue el momento más comentado: el artista pidió en inglés que “Dios bendiga a América” y extendió el mensaje a América del Norte, Central y del Sur, mientras decenas de bailarines ondeaban banderas del continente. Un gesto leído como una apelación directa a la unidad de las Américas, en un contexto político marcado por la polarización migratoria y cultural en Estados Unidos.

Un descanso que reabre la guerra cultural en Estados Unidos

La actuación no tardó en provocar reacciones políticas. El presidente estadounidense Donald Trump calificó el espectáculo como “uno de los peores de la historia” y lo tachó de “afrenta a la grandeza de Estados Unidos”.
“Nadie entiende una palabra de lo que dice este tipo”
, afirmó Trump, que también criticó el baile y aseguró que el show “no representa nuestros estándares de éxito ni excelencia”. El mandatario sostuvo además que las buenas críticas responderán a lo que denomina “medios falsos”, desconectados -a su juicio- de “la realidad del país”.

Las declaraciones no son un hecho aislado. Trump ya había cargado anteriormente contra la elección de Bad Bunny como protagonista del descanso, especialmente tras sus mensajes contra el ICE y sus palabras en los Grammy: “No somos animales, somos humanos y americanos”.
 

 

De icono musical a símbolo generacional

Más allá del impacto inmediato, el descanso de la Super Bowl 2026 consolida a Bad Bunny como símbolo cultural de una América diversa, en un evento históricamente dominado por artistas anglosajones -de Green Day a las grandes figuras del pop estadounidense- y donde el idioma español había quedado hasta ahora en un segundo plano.
 

 

El resultado es un ‘halftime show’ que ya no se analiza solo como espectáculo, sino como acto cultural y político, y que confirma que la Super Bowl se ha convertido también en un escenario de disputa simbólica sobre identidad, lengua y poder en Estados Unidos.