Bélgica fija una fianza de 10 millones al buque de la flota fantasma rusa retenido en el mar del Norte

Bélgica retiene en Zeebrugge un buque de la flota fantasma rusa y le impone una fianza de 10 millones por fraude de bandera y certificados falsos.

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Operación de incautación franco-belga de un barco presuntamente integrante de la "flota fantasma" de Rusia EMMANUEL MACRON / X

Operación de incautación franco-belga de un barco presuntamente integrante de la "flota fantasma" de Rusia EMMANUEL MACRON / X

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Bélgica ha establecido una fianza de diez millones de euros al barco de la denominada "flota fantasma" de Rusia, apresado el pasado domingo en una operación conjunta con la Marina francesa en el mar del Norte. Se trata de una embarcación que navegaba bajo pabellón de Guinea de forma fraudulenta para esquivar las sanciones internacionales dictadas contra Moscú tras la invasión de Ucrania.

En un comunicado, el Ministerio de Transportes belga ha precisado que el buque "Ethera", interceptado por las autoridades el domingo, deberá abonar una fianza de 10.020.000 euros y que solo podrá volver a zarpar una vez haya obtenido un Estado de pabellón, cuente con todos los certificados válidos exigidos y se hayan subsanado los defectos técnicos detectados a bordo.

La embarcación se encuentra bajo embargo judicial ordenado por la Fiscalía Federal de Bélgica y permanece inmovilizada en el puerto de Zeebrugge, en Brujas, bajo custodia de la Dirección General de Navegación. Tras su llegada a puerto se han practicado inspecciones exhaustivas que han revelado 45 infracciones, entre ellas un elevado número de certificados de navegación falsificados.

La Policía belga también ha llevado a cabo controles y verificaciones sobre los 21 tripulantes, integrados por un capitán ruso, siete oficiales --tres de origen indio, tres de origen georgiano y uno de origen indonesio-- y otros trece marineros --todos de nacionalidad india--, según detalla el comunicado difundido por el Ejecutivo federal.

Hasta que el propietario del barco no deposite la fianza y presente la documentación reglamentaria en vigor, la dotación deberá permanecer a bordo, sin permiso para desembarcar en territorio belga. En la práctica, la duración de la inmovilización queda supeditada a la actuación del armador o dueño del buque, que también asume la responsabilidad sobre el abastecimiento y las condiciones de vida de la tripulación.

"En materia medioambiental y social, no hay concesiones posibles. Los barcos que atraviesan nuestras aguas deben ofrecer todas las garantías de conformidad y de respeto a la legislación", ha afirmado en declaraciones remitidas en el comunicado el ministro de Transportes, Jean-Luc Crucke.

Por su parte, el ministro de Defensa, Theo Francken, ha reivindicado que con esta incautación Bélgica hace cumplir las sanciones europeas contra Moscú, protege el Mar del Norte y limita la financiación de la guerra de Rusia contra Ucrania. "Bélgica no permitirá que su espacio marítimo se utilice para violar el Derecho Internacional", ha añadido.