El Gobierno de Colombia ha reiterado este viernes que “no se requiere un llamamiento internacional” ante la actual emergencia provocada por las inundaciones y el frente frío que afectan a diversas zonas del país, al considerar que se trata de “un instrumento técnico que solo procede cuando las capacidades nacionales han sido materialmente superadas”.
En un comunicado dirigido a la opinión pública, el Ministerio de Exteriores ha remarcado que “El Llamamiento Internacional es un instrumento técnico, subsidiario y excepcional. No es un mecanismo declarativo ni preventivo; procede únicamente cuando las capacidades nacionales han sido materialmente superadas. Ese no es el caso actual”.
El Ejecutivo colombiano ha sostenido, además, que la activación de este mecanismo “sin que exista desbordamiento real” de las capacidades del Estado “contravendría el marco normativo vigente y los protocolos establecidos”.
En este contexto, la Cancillería ha reafirmado su compromiso de actuar “con responsabilidad jurídica, rigor técnico y respeto por el principio de soberanía” y ha indicado que, si se produjera un cambio en la situación, las autoridades “procederán conforme a los mecanismos previstos”, siempre sobre la base de una “recomendación técnica formal de la autoridad competente”.
“Mientras tanto, el Estado colombiano continúa respondiendo con sus propias capacidades, con coordinación interinstitucional efectiva y con el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo plenamente activo”, añade la nota, en la que también se menciona una “coordinación activa y permanente” con la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), “con plena disposición para activar mecanismos internacionales en caso de que la evolución de la situación así lo requiera”.