El presidente saliente de Chile, Gabriel Boric, se ha despedido este martes del Palacio de La Moneda asegurando hacerlo "con la frente en alto, las manos limpias" y defendiendo que deja el país "mejor" que hace cuatro años, aunque ha admitido "errores" en su gestión, entre ellos el caso Monsalve o la compra "frustrada" de la vivienda del expresidente Salvador Allende.
"Es justamente porque he recorrido Chile entero que puedo afirmar hoy que nuestro país es un mejor lugar que el que era hace cuatro años atrás", ha destacado Boric en un mensaje de vídeo difundido en sus redes sociales, a pocas horas de ceder el testigo a su sucesor, José Antonio Kast. El mandatario ha garantizado que el traspaso de poder de este miércoles se desarrollará de forma "impecable".
En su alocución, el jefe de Estado saliente ha asumido su "responsabilidad" por los "errores" cometidos, citando de forma expresa la gestión del caso Monsalve, en el que el exsubsecretario del Interior chileno Manuel Monsalve fue detenido por presuntos delitos de violación y abusos sexuales, así como el "frustrado proceso de compra" de la casa de Allende.
En la misma línea autocrítica, ha reconocido que no consiguió sacar adelante el proyecto de la Sala Cuna ni "terminar" con el Crédito con Aval del Estado (CAE), ni aprobar un nuevo esquema de financiación de la educación superior que permitiera poner fin a "esa deuda que ha sido una mochila muy pesada para miles de familias a lo largo de los años".
Acto seguido, tras destacar el aporte de las administraciones que le precedieron desde la recuperación de la democracia, Boric ha reivindicado que Chile es un Estado que se levanta "con continuidad y cambio". Además, se ha puesto a disposición del ultracatólico de 60 años Kast, que asumirá la Presidencia, "para los temas de Estado" que se consideren necesarios.
"Cuando termine la ceremonia y hayamos hecho entrega de la banda presidencial saldré del Congreso como un ciudadano más y me iré con Paula, con el Vale y con Violeta a construir una vida lejos de la primera línea, pero siempre consciente que como expresidente de la República uno tiene responsabilidades", ha precisado el todavía mandatario.
En la recta final de su mensaje, Boric ha recordado que asumió hace cuatro años "con humildad" la "tremenda responsabilidad" de encabezar el país y ha dicho adiós "con gran emoción y agradecimiento", así como "con la certeza de que esté donde esté" tanto él como su equipo seguirán "trabajando" por un Chile "más justo, digno, igualitario y con la esperanza intacta".