La Comisión Europea ha optado este miércoles por no alimentar las especulaciones sobre un posible nombramiento de Mario Draghi, expresidente del Banco Central Europeo (BCE) y ex primer ministro italiano, como enviado especial de la Unión Europea para explorar una salida negociada con Rusia, insistiendo en que lo esencial no es la figura elegida, sino “qué se pide” a Moscú.
En una comparecencia ante la prensa en Bruselas, y cuestionada por las informaciones que apuntan a que la UE baraja el nombre de Draghi para ese papel, la portavoz de Exteriores de la Unión ha rehusado entrar “en nombres” y “especulaciones”, subrayando que, antes de hablar de candidatos, los Veintisiete deben definir con claridad “qué pedir a Rusia”.
“Más importante que el quién es el qué, y qué es lo que queremos pedirle a Rusia”, ha remarcado la portavoz comunitaria, recordando que la próxima semana los ministros de Exteriores de los Estados miembro se verán en Nicosia (Chipre) para debatir, entre otros puntos, un catálogo de posibles concesiones que se plantearán a Moscú y que ha sido elaborado por la Alta Representante de la UE, Kaja Kallas.
La jefa de la diplomacia europea ya defendió la semana pasada, tras reunirse en la capital comunitaria con sus homólogos de los Veintisiete, que Europa solo podrá asumir un papel más activo en el conflicto cuando exista un consenso interno sobre los temas a tratar con Rusia y sobre las líneas rojas que la Unión no está dispuesta a cruzar.
“La próxima reunión del Consejo será un lugar adecuado para este debate. Todo esto se enmarca en un principio más amplio: no puede haber una paz justa y duradera sin que Rusia rinda cuentas”, indicó Kallas, sin cerrar la puerta a ser ella misma quien asuma la interlocución con Moscú porque “podría ver más allá de las trampas que está tendiendo” el Kremlin.
La Alta Representante rechazó igualmente la iniciativa de Rusia de proponer al excanciller alemán Gerhard Schroeder como mediador internacional para desbloquear las negociaciones de paz sobre Ucrania con Estados Unidos, al considerar que no reúne las condiciones necesarias debido a sus vínculos con empresas rusas.
En respuesta a esta propuesta, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, reiteró que la Unión Europea tendrá que sentarse a “dialogar” con Rusia “en el momento oportuno” para abordar las cuestiones de seguridad en Europa una vez se alcance la paz en Ucrania.
“Necesitamos, en el momento oportuno, dialogar con Rusia para abordar nuestros problemas comunes en materia de seguridad”, afirmó el dirigente socialista portugués ante los medios en Bruselas durante su intervención con motivo del Día de Europa.
Desde el inicio de la invasión de Ucrania, en febrero de 2022, la Unión Europea mantiene congelados los contactos diplomáticos formales con Rusia. Sin embargo, el temor a quedar relegada en las complejas conversaciones a tres bandas entre Moscú, Washington y Kiev ha llevado a los Veintisiete a abrir el debate sobre la conveniencia de nombrar a una figura que represente de forma unitaria al bloque comunitario en una eventual mesa de negociación con el Kremlin.