El fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, ha asegurado este miércoles que la “agresión militar” lanzada a comienzos de enero por el Ejército de Estados Unidos contra el país provocó “entre 100 y 120 muertos” y sienta un “precedente que amenaza la soberanía de cualquier nación del mundo”.
En declaraciones a la cadena Telesur, Saab ha explicado que la operación militar —en la que se produjo la captura del presidente, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores— convierte el Derecho Internacional en “letra muerta”.
“La agresión militar estadounidense, que incluyó aviones de combate, misiles, buques de guerra, drones y bombarderos, violó el espacio aéreo venezolano y dejó un saldo de entre 100 y 120 personas fallecidas, entre civiles y militares”, ha señalado, enlazando estos hechos con el “silencio mundial frente al genocidio perpetrado por Israel en Gaza desde 2023”.
En este sentido, ha manifestado que “ambos casos evidencian el colapso de los mecanismos internacionales de protección”. Según ha recordado, “Washington actuó sin declaración formal de guerra ni aprobación del Congreso estadounidense, violando su propia Constitución. La operación destrozó un incipiente proceso de diálogo bilateral que había comenzado con una llamada telefónica entre los presidentes Nicolás Maduro y Donald Trump. Esa conversación, que preveía una reunión bilateral, quedó sepultada bajo la escalada militar”.
Durante la entrevista, Saab ha invocado el artículo 2 de la Carta de la ONU, que prohíbe expresamente la “amenaza o el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado”. “Esta disposición fundamental fue ignorada por completo durante la operación”, ha recalcado.
Asimismo, ha remarcado que “se ha evidenciado una violación del artículo 8 del Estatuto de Roma, que tipifica el crimen de agresión”, y ha dicho sentirse “sorprendido” por el “silencio de numerosos activistas defensores de los Derechos Humanos, que permanecen ahora callados ante esta flagrante agresión”.
En su opinión, “la igualdad soberana de los Estados y el principio de resolución pacífica de controversias quedaron desvirtuados. La agresión bombardeó y tiroteó estos principios, dejándolos como simples declaraciones sin aplicación real”.
SIN INMUNIDAD PRESIDENCIAL
Para Saab, lo ocurrido implica que la inmunidad presidencial “quede demolida”. “Ningún líder está a salvo. El principio de inmunidad presidencial absoluta, emanado de la Corte Internacional de Justicia en un fallo de 2002, establece que un mandatario en funciones no puede ser arrestado, procesado ni secuestrado por una jurisdicción penal ajena a su territorio”, ha indicado, subrayando que “este blindaje jurídico fue demolido en el caso venezolano”.
Ha recordado además que el artículo 1 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos reconoce la soberanía de los pueblos y “su derecho inalienable a la libre determinación”. “Este derecho permite a las naciones determinar su condición política sin injerencias externas”, ha añadido.
El fiscal ha denunciado igualmente que “iniciar una agresión militar y ejecutar el secuestro de un jefe de Estado cruza la raya amarilla de la legalidad, evidenciando el colapso de los principios que deberían regular las relaciones entre naciones”.
“La vulneración de la inmunidad presidencial establece un precedente peligroso. Si un mandatario constitucionalmente electo puede ser objeto de una operación militar, ningún líder mundial está a salvo de acciones similares por parte de potencias que ignoren el Derecho Internacional”, ha concluido.