Caracas plantea un diálogo de buena fe con Guyana sobre el Esequibo en disputa

Venezuela ofrece negociar con Guyana sobre el Esequibo, reafirmando sus derechos históricos y el papel central del Acuerdo de Ginebra de 1966.

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Un mural en Caracas a favor del referéndum en el disputado Esequibo Europa Press/Contacto/Jimmy Villalta

Un mural en Caracas a favor del referéndum en el disputado Esequibo Europa Press/Contacto/Jimmy Villalta

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El Gobierno de Venezuela ha planteado este martes una “negociación de buena fe” con Guyana en torno al Esequibo, insistiendo al mismo tiempo en que Caracas “jamás renunciará a sus derechos y títulos históricos” sobre este territorio en litigio, que en la actualidad permanece bajo administración de las autoridades guyanesas.

Coincidiendo con el 60.º aniversario del Acuerdo de Ginebra de 1966, las autoridades venezolanas —encabezadas por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez— han indicado en un comunicado que “el único camino posible para la solución de la controversia territorial es entablar definitivamente una negociación de buena fe”.

En la nota, el Ejecutivo subraya que el diálogo debería conducir al “arreglo práctico, aceptable y satisfactorio para ambas partes al que se comprometieron en el Acuerdo de Ginebra”, al que Caracas considera “único instrumento jurídico válido para alcanzar una solución mutuamente aceptable de la controversia territorial”.

“La República Bolivariana de Venezuela ratifica que, en apego al mandato popular emanado del referéndum del 3 de diciembre de 2023, jamás renunciará a sus derechos y títulos históricos sobre la Guayana Esequiba, la cual ha sido, es y será parte de la integridad territorial de Venezuela”, han recalcado las autoridades venezolanas.

El Gobierno sostiene que Caracas, “durante las seis décadas de vigencia” del Acuerdo de Ginebra, ha acreditado “su absoluto compromiso con el cumplimiento” de las obligaciones derivadas del pacto, mientras que, en contraste, acusa a Guyana de haber “violentado y desconocido” el texto suscrito por ambas partes.

En esta línea, denuncia que Guyana ha “frustrado de mala fe procesos de buenos oficios” y ha tratado de “obtener títulos territoriales que nunca ha poseído a través de una irrita demanda unilateral ante la Corte Internacional de Justicia, que carece de jurisdicción para dirimir esta controversia”.

La controversia enfrenta a ambos países por 159.000 kilómetros cuadrados situados al oeste del río Esequibo, una zona con abundantes recursos de petróleo, minerales y biodiversidad que suele figurar en los mapas de Venezuela como área en reclamación y que representa alrededor de dos tercios de la superficie total de Guyana.

Actualmente, el territorio es administrado por Guyana en virtud de un laudo arbitral de 1899. Georgetown defiende que la región fue incorporada por Reino Unido mediante un acuerdo con Países Bajos en 1814 y sostiene que Venezuela debe acatar las fronteras fijadas en el denominado Laudo Arbitral de París de 1899.

Caracas, en cambio, argumenta que el vigente Acuerdo de Ginebra avala las reclamaciones venezolanas de que aquel laudo respondió a un supuesto arreglo político entre las autoridades británicas y el jurista ruso Friedrich Martens, integrante del tribunal y cuyo voto resultó determinante en la decisión final.

Para Venezuela, que se separó de la Gran Colombia en 1830, es el curso del río Esequibo el que marca el límite fronterizo. Bajo el mandato del presidente Nicolás Maduro, las autoridades venezolanas designaron a un gobernador para la zona en disputa tras celebrar elecciones legislativas en mayo de 2025.

En 2018, Guyana acudió a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, máximo órgano judicial de Naciones Unidas, para que interviniera en el diferendo. En el contexto del referéndum consultivo de diciembre de 2023 sobre el estatus del territorio, el tribunal instó a Caracas a que “se abstenga de cualquier acción” que pueda “modificar” la situación vigente en el Esequibo.