Alrededor de una treintena de civiles han perdido la vida y varias decenas más han resultado heridas en un ataque aéreo supuestamente llevado a cabo por el Ejército de Sudán contra un mercado en la localidad de Ghabesh, en el estado de Kordofán Occidental, en el sur del país. Así lo ha denunciado una organización civil, en pleno conflicto abierto desde abril de 2023 entre las Fuerzas Armadas y las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF).
La organización Emergency Lawyers ha explicado en un comunicado difundido en redes sociales que el bombardeo se produjo cuando el mercado estaba "abarrotado" y ha asegurado que el ataque causó 28 muertos y "decenas" de heridos.
"El mercado de Ghabish es un mercado muy importante del que dependen cientos de miles de civiles en Kordofán Occidental y las zonas de los alrededores para obtener comida y bienes esenciales", ha subrayado el colectivo, antes de enfatizar que "el ataque representa una continuación de una política de presión colectiva como herramienta de intimidación y hambre, lo que causa escasez de alimentos y eleva los precios de los productos básicos".
En este sentido, la organización ha afirmado que hace al Ejército "totalmente responsable de este crimen" y ha incidido en que "los hechos en torno a este ataque, en el contexto de los repetidos ataques contra mercados, fijan una responsabilidad legal directa y suponen nuevos elementos en un historial de violaciones acumuladas, reforzando la base legal para que haya una rendición de cuentas".
En los últimos meses, tanto las Fuerzas Armadas sudanesas, que no se han pronunciado sobre este incidente, como las RSF han intensificado sus ofensivas en las regiones de Kordofán y Darfur, recurriendo de forma creciente a drones de largo alcance. Este tipo de armamento ha agravado la violencia y ha multiplicado el impacto sobre la población civil.
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, advirtió el 11 de mayo de que al menos 880 civiles murieron entre enero y abril de este año como consecuencia de ataques con drones. "La comunidad internacional está advertida de que, a menos que se actúe sin demora, este conflicto está a punto de entrar en una nueva fase, aún más letal", alertó.
La guerra civil en Sudán estalló en abril de 2023 por las profundas discrepancias sobre el proceso de integración de las RSF en el seno de las Fuerzas Armadas, lo que hizo descarrilar la transición política iniciada tras el derrocamiento en 2019 del régimen de Omar Hasán al Bashir, ya seriamente dañada después de la asonada que expulsó del poder al entonces primer ministro, Abdalá Hamdok.
El enfrentamiento armado, en el que intervienen diversos países respaldando a uno u otro bando, ha sumido a Sudán en una de las peores crisis humanitarias del planeta, con millones de personas desplazadas y refugiadas. La comunidad internacional mantiene la alarma por la expansión de enfermedades y por los graves daños sufridos por infraestructuras esenciales, que impiden prestar asistencia a cientos de miles de afectados.