Las autoridades de Chad han rechazado las denuncias formuladas por Naciones Unidas sobre la presunta muerte de decenas de civiles durante bombardeos contra supuestos enclaves del grupo yihadista Boko Haram en la ribera nigeriana del lago Chad, al tiempo que han prometido una investigación “transparente”.
El ministro de Comunicación y portavoz del Ejecutivo chadiano, Gassim Chérif Mahamat, ha calificado de “graves” las acusaciones del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Turk, y ha insistido en que estas declaraciones “buscan desacreditar al Ejército de Chad”.
“Tenemos un Ejército que siempre ha sido profesional y que está en primera línea en la lucha contra el terrorismo en el Sahel y en la cuenca del lago Chad”, ha remarcado, recalcando además que “no hay prueba formal alguna que corrobore estas acusaciones” sobre la muerte de civiles en un ataque de Yamena.
“Chad está dispuesto, en un espíritu de transparencia, a llevar a cabo investigaciones”, ha enfatizado, defendiendo el papel de las fuerzas chadianas en su ofensiva contra “la nebulosa de Boko Haram” y recordando que tanto la población civil como los militares “pagan un precio” por las acciones de este grupo armado.
Por su parte, Turk pidió el miércoles la apertura de pesquisas “independientes e imparciales” sobre dos bombardeos recientes atribuidos a los Ejércitos de Nigeria y Chad contra presuntos objetivos terroristas, ataques que habrían dejado más de un centenar de fallecidos y heridos.
El primero de estos incidentes, llevado a cabo por las Fuerzas Armadas nigerianas contra un mercado en el estado de Zamfara, en el norte del país, habría causado más de un centenar de muertos. Sin embargo, el portavoz del Ejército de Nigeria, Michael Onoja, ha rechazado igualmente estas afirmaciones “engañosas” y estas cifras “no verificadas” tras “una operación contra una reunión de destacados líderes terroristas en Tumfa”.
“La operación consistió en un ataque aéreo, cuya naturaleza impide un recuento inmediato y preciso de las bajas sobre el terreno”, ha reiterado en un comunicado, en el que ha sostenido que “la posición oficial sigue siendo que numerosos terroristas fueron neutralizados”.
En esta línea, ha negado “las acusaciones sobre víctimas que están siendo difundidas desde algunos sectores, incluidas algunas organizaciones internacionales de Derechos Humanos”, entre ellas Amnistía Internacional, y ha insistido en que “el objetivo era una estructura terrorista confirmada, ocupada exclusivamente por actores armados no estatales que suponían una amenaza directa y activa a los civiles”.
“Las Fuerzas Armadas de Nigeria operan en todo momento bajo estrictas reglas de combate, en pleno cumplimiento de los principios del Derecho Internacional Humanitario, incluyendo la distinción, la proporcionalidad y la precaución en los ataques”, ha señalado Onoja, quien ha asegurado que “los civiles nunca son objetivo” y que “se adoptan todas las medidas operacionales necesarias para evitar daños a la población civil”.