El Gobierno chino rechazó este miércoles como "completamente infundadas" las acusaciones de Estados Unidos sobre una supuesta prueba nuclear realizada en junio de 2020, y recalcó su rechazo a "la invención de pretextos por parte de Estados Unidos para reiniciar sus propias pruebas nucleares".
En una rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Lin Jian, instó a Washington a que "China pide a Estados Unidos que renueve el compromiso de los cinco Estados nucleares con una moratoria a las pruebas nucleares, que respete el consenso global sobre la prohibición de las pruebas nucleares y que adopte acciones concretas para salvaguardar el régimen internacional de desarme y no proliferación nuclear".
Lin defendió la postura de Pekín al remarcar que "China está comprometida con el desarrollo pacífico, sigue una estrategia nuclear centrada en la autodefensa y mantiene una coherencia a largo plazo en su política nuclear. Seguiremos desempeñando un papel constructivo en la salvaguardia de la paz y la seguridad internacionales", al tiempo que acusó a Washington de "seguir distorsionando y vilipendiando la política nuclear de China".
El portavoz cargó contra la actuación de Estados Unidos en el ámbito del control armamentístico y sostuvo que "Estados Unidos es la mayor fuente de alteración del orden nuclear internacional y de la estabilidad estratégica global". Añadió que "en el área del control de armas, Estados Unidos ha dejado expirar el tratado Nuevo START, en detrimento de la confianza entre las grandes potencias y la estabilidad estratégica".
Lin denunció igualmente que "Estados Unidos ha gastado billones de dólares para mejorar su triada nuclear y ha trabajado para construir un sistema global antimisiles y establecer el despliegue adelantado de bienes estratégicos", acusando además a Washington de mantener "un doble rasero sobre la no proliferación", lo que "afecta gravemente al equilibrio global estratégico y la estabilidad y socava la paz y la seguridad internacional".
El portavoz subrayó que "con un enorme arsenal nuclear, Estados Unidos debe asumir su responsabilidad especial y primordial en materia de desarme nuclear. Este es el consenso internacional", y reiteró que Pekín "espera que Estados Unidos reanude el diálogo con Rusia sobre estabilidad estratégica para discutir los acuerdos" tras la expiración del Nuevo START.
El tratado Nuevo START fue firmado en abril de 2010 en Praga por los entonces presidentes de Estados Unidos y Rusia, Barack Obama y Dimitri Medvedev, y entró en vigor en febrero de 2011, una vez ratificado por ambos países. No obstante, el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció la suspensión de la participación de Moscú en febrero de 2023, en el contexto de la invasión de Ucrania, sin que hasta ahora se haya pactado su renovación.
Acusaciones de Estados Unidos
Las declaraciones de Lin se producen después de que el subsecretario de Estado para Control de Armas y Seguridad Internacional, Thomas DiNanno, afirmara la semana pasada ante la Conferencia de Desarme de Ginebra (Suiza) que China habría llevado a cabo dicha prueba nuclear y la habría ocultado a la comunidad internacional utilizando tecnología diseñada para confundir los sistemas de detección sismológica empleados para registrar este tipo de ensayos.
Según DiNanno, "China ha realizado pruebas nucleares y efectuado preparativos para pruebas con cargas de cientos de toneladas", y el Ejército chino habría utilizado una técnica conocida como "desacoplamiento" que "reduce la eficacia de la detección sísmica para ocultar sus actividades al mundo". "China realizó una de estas pruebas nucleares el 22 de junio de 2020", zanjó el alto cargo estadounidense.