China critica que el ataque de EEUU e Israel contra Irán jamás debió producirse

China condena la ofensiva de EEUU e Israel contra Irán, reclama el fin inmediato de las operaciones y alerta del riesgo de una escalada regional.

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Imagen de archivo de Guo Jiakun, portavoz del Minsiterio de Exteriores de China. Johannes Neudecker/dpa

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Las autoridades chinas han manifestado este miércoles que la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra Irán “no debería haber ocurrido” y “no beneficia a nadie”, reiterando su rechazo a las acciones militares en la zona, que corre el riesgo de verse arrastrada a un conflicto de mayor envergadura.

El portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Guo Jiakun, ha señalado que la operación se llevó a cabo “sin la autorización de la ONU y mientras las negociaciones entre Irán y Estados Unidos aún estaban en curso”. “Entonces lanzaron este ataque, que viola claramente el Derecho Internacional”.

“Se debe respetar la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de todos los países”, ha subrayado, al tiempo que ha condenado los ataques iraníes contra varios países del Golfo. Asimismo, ha deplorado los “ataques indiscriminados contra civiles y objetivos no militares”.

En este contexto, Guo ha reclamado el “cese inmediato de las operaciones militares para evitar una mayor escalada de la tensión” y ha detallado que el enviado especial chino para Oriente Próximo ha iniciado una ronda de contactos en la región. “Como miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y fiel amigo de los países de Oriente Próximo, China nunca dejará de luchar por la paz, y seguirá hablando para salvaguardar la equidad y la justicia”, ha indicado.

La ofensiva de Estados Unidos e Israel ha provocado hasta ahora más de 1.200 muertos en Irán, de acuerdo con las cifras difundidas por las autoridades iraníes. Entre las víctimas se encuentran el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, además de varios ministros y altos mandos del Ejército, lo que ha llevado a Teherán a responder con el lanzamiento de misiles y drones contra Israel y objetivos estadounidenses en distintos países de Oriente Próximo, incluidas bases militares.