Las autoridades chinas reclamaron este martes al Gobierno de Japón que dé “acciones concretas” que faciliten un diálogo sobre la cuestión de Taiwán, después de la victoria de la primera ministra, Sanae Takaichi, y de su Partido Liberal Democrático (PLD) en las elecciones del domingo, un resultado que, a juicio de diversos analistas, complica cualquier rebaja de la tensión con Pekín.
Tras declarar Takaichi que estaba dispuesta a entablar conversaciones con China, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Lin Jian, apuntó que Tokio debe dar antes ciertos pasos, como “retractarse” de las afirmaciones realizadas en noviembre, cuando la dirigente ultraconservadora sostuvo que Japón podría intervenir militarmente si China atacaba Taiwán.
Aquellas declaraciones desencadenaron duras críticas por parte de Pekín y han originado una crisis diplomática que se prolonga desde hace meses. No obstante, Lin reiteró que “un diálogo genuino debe construirse sobre la base del respeto de unos hacia otros”, según recoge el diario ‘Global Times’.
“Hablar del diálogo por un lado, pero embarcarse en la confrontación, por otro, no llevará a nadie a aceptarlo”, advirtió, subrayando que China ha reclamado en repetidas ocasiones a Takaichi que “se retracte” de sus palabras.
En la misma línea, el portavoz recordó que para Pekín Taiwán continúa siendo una provincia bajo su soberanía y que no descarta recurrir a la fuerza si lo considera necesario, mientras insiste en su objetivo de lograr la reunificación del territorio.
Los lazos políticos entre China y Taiwán quedaron rotos en 1949, cuando las fuerzas del partido nacionalista Kuomintang fueron derrotadas en la guerra civil frente al Partido Comunista y se replegaron al archipiélago. Los contactos se reanudaron únicamente en el ámbito empresarial e informal a partir de la década de 1980.