El Gobierno de China ha expresado este viernes su malestar por la aprobación, en la jornada anterior, de una resolución del Parlamento Europeo que califica una reciente norma aprobada en el país asiático como un "recrudecimiento de la supresión de las identidades étnicas en el país".
Según el texto respaldado por la Eurocámara, la ley sobre la "unidad y el progreso étnicos" aprobada en marzo por la Asamblea Popular Nacional de China "intensifica la represión institucionalizada y la asimilación de las identidades de las minorías étnicas" al, entre otras cuestiones, dar prioridad al mandarín en el sistema educativo, en la esfera pública y en los medios de comunicación, así como facilitar las detenciones en el extranjero de personas acusadas de quebrar "la unidad étnica" del país.
No es la primera ocasión en que el Parlamento Europeo se pronuncia sobre lo que interpreta como prácticas de discriminación étnica en China; un ejemplo es la situación de la minoría uigur, a la que considera objeto de persecución por parte de las autoridades chinas.
Tras la aprobación de la resolución, la misión china ante la Unión Europea (UE) ha denunciado que el documento "ignora los hechos y el Estado de derecho, difama maliciosamente las leyes y políticas étnicas de China e interfiere gravemente en sus asuntos internos", motivo por el que ha presentado una protesta formal ante las instituciones comunitarias.
"China es un país multiétnico unificado, donde todos los grupos étnicos mantienen una relación basada en la igualdad, la solidaridad, la asistencia mutua y la armonía", ha señalado la representación china, antes de subrayar que "los derechos de las personas de todos los grupos étnicos en los ámbitos político, económico, cultural y social están plenamente garantizados".
En este contexto, el Ejecutivo chino "insta al Parlamento Europeo a actuar con rectitud y respetar los hechos, a cesar de inmediato su injerencia en los asuntos internos de China bajo el pretexto de los derechos humanos, cesar la difamación de las políticas y leyes de China y a adoptar medidas concretas para salvaguardar el desarrollo sólido y estable de las relaciones entre China y la UE".