Hungría y Polonia se han visto envueltas en las últimas horas en un intenso intercambio de reproches a raíz de la decisión de Budapest de otorgar asilo político a varios ciudadanos polacos, entre ellos el exministro de Justicia Zbigniew Ziobro, investigado por supuesta malversación de un fondo público creado para asistir a víctimas de delitos.
En un nuevo episodio de tensión entre el Gobierno de Viktor Orbán y el Ejecutivo de Donald Tusk, el ministro de Justicia polaco, Waldemar Zurek, ha calificado de “inaceptable” la postura de Hungría, a la que acusa de interferir en un procedimiento judicial aún en marcha.
“Los informes sobre el supuesto 'asilo' de Zbigniew Ziobro aún no han sido confirmados en ningún foro internacional oficial. El proceso en curso no se ha suspendido. El 15 de enero, el tribunal considerará la solicitud de la fiscalía de arrestar al exministro de Justicia”, ha señalado en un mensaje publicado en redes sociales.
En esa extensa comunicación, Zurek detalla que la causa que afecta al exministro alcanza a 33 personas presuntamente integradas en un grupo criminal dedicado al “uso fraudulento de fondos europeos, facturas falsas y blanqueo de capitales”, con un perjuicio cercano a los cinco millones de zlotys, equivalentes a 1,18 millones de euros.
“Dejando a un lado las emociones, seguimos firmes en el suelo. Es increíblemente triste ver a un exministro del gobierno polaco huir al amparo del fiel aliado de Vladimir Putin, mientras otra lluvia de bombas y cohetes cae sobre barrios ucranianos”, lamenta el responsable polaco de Justicia, quien recuerda que Hungría está de forma reiterada bajo la lupa de las instituciones comunitarias por vulneraciones del Estado de derecho.
En este contexto, Zurek se pregunta por la elección de Ziobro de Hungría como “el mejor lugar para ir”. “¿Por qué quiere 'restaurar' la democracia en Polonia desde allí?”, plantea el ministro.
Respuesta del Gobierno de Orbán
El Ejecutivo húngaro no ha dejado sin contestación este mensaje. A través del ministro de Exteriores, Peter Szijjarto, Budapest ha tildado de “demente” que el titular de Justicia polaco “dé lecciones sobre democracia, libertad, medios de comunicación y jurisdicción”.
El jefe de la diplomacia húngara sostiene que el Estado de derecho “está en crisis” en Polonia y afirma que “la única razón” por la que la Comisión Europea evita criticar a Varsovia es que “sirve a la corriente liberal dominante”.
Szijjarto acusa además al ministro polaco de “ocupar la televisión pública durante una transmisión en directo”, “perseguir a quienes piensan de manera diferente al Gobierno” y “querer meter en prisión a diputados de la oposición”.
Por su parte, el abogado del partido Ley y Justicia (PiS), Bartosz Lewandowski, confirmó este lunes la “protección internacional y asilo político” en Hungría para Ziobro, actual diputado y responsable de la cartera de Justicia entre 2015 y 2023 en los gobiernos de la formación ultraderechista.