La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) ha informado de que al menos 17 personas han perdido la vida a causa de las inundaciones que castigan Colombia desde el arranque de febrero y que siguen dejando un fuerte impacto sobre la población.
Según el balance difundido este sábado por la UNGRD y recogido por el diario “El Tiempo”, más de 250.000 habitantes se han visto perjudicados por las intensas precipitaciones en el país, con 18.000 viviendas dañadas y alrededor de 4.000 destruidas por completo, además de importantes desperfectos en carreteras y puentes.
La UNGRD mantiene activo el reparto de asistencia entre los damnificados. Solo en el departamento de Córdoba se han enviado 223 toneladas de ayuda humanitaria para atender las necesidades más urgentes de las familias afectadas, incluyendo alimentos, productos de higiene, agua, hamacas y sábanas.
“El frente frío atípico que atraviesa el país ha intensificado las lluvias y vientos, generando una emergencia nacional. El Gobierno responde con presencia en los territorios y ayudas para proteger a las familias afectadas”, ha indicado este sábado la Presidencia de Colombia en un mensaje en redes sociales.
La oleada de lluvias también ha provocado daños en otras infraestructuras clave, como colegios, hospitales y centros comunitarios, que ahora requieren trabajos de rehabilitación. La agencia gubernamental de emergencias calcula que más de 11.000 hectáreas han resultado seriamente anegadas.
Ante esta situación, el presidente colombiano, Gustavo Petro, solicitó este martes a la Corte Constitucional que levante la suspensión temporal del decreto de emergencia económica y social, con el objetivo de atender gastos imprevistos derivados de las inundaciones.
Al mismo tiempo, el jefe del Estado pidió que se abra una investigación para esclarecer las causas de este episodio climático extremo, apuntando a que las empresas hidroeléctricas del país podrían haber cometido un “delito medioambiental”.